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martes, 25 septiembre 2018
13:52
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URGENTE
  • EN EL CENTRO. El establecimiento asaltado, la cafetería Batallas, se encuentra en la calle Cruz Roja de la capital.
    EN EL CENTRO. El establecimiento asaltado, la cafetería Batallas, se encuentra en la calle Cruz Roja de la capital.

La Policía Nacional mantiene abierta una investigación para tratar de identificar a los cuatro ladrones que, en la madrugada del pasado sábado, pudieron acceder por la fuerza en un céntrico bar de la capital con la intención de robar. Un agente, que estaba fuera de servicio, sorprendió a los delincuentes cuando ya se marchaban del establecimiento. Se jugó el tipo para retener a uno de ellos, al que, incluso, llegó a leerle sus derechos. Sin embargo, los otros tres hombres lo amenazaron con barras de hierro para que lo soltara. Los investigadores sospechan que los ladrones forman parte de una banda organizada desplazada expresamente a la provincia y especializada en los robos con fuerza.

Los hechos ocurrieron a las tres de la madrugada del domingo en la cafetería Batallas, ubicada en la calle Cruz Roja, justo enfrente de la Subdelegación del Gobierno. El agente, que estaba de paisano y fuera de servicio, paseaba por la zona junto con su pareja y otros familiares. Al pasar por el establecimiento, observa cómo salen cuatro hombres del local tras haber levantado la persiana. Llevan palanquetas, macutos y guantes puestos en las manos. El funcionario se identifica como agente de la autoridad al grito de “alto policía”. En ese momento, los ladrones salen corriendo. Sin embargo, el agente logra retener a uno de ellos tras un violento forcejeo. El detenido pide ayuda a sus compinches y los otros tres integrantes del grupo van en su auxilio: “Déjalo ir que te mato”, amenaza uno de ellos al funcionario, mientras hace ademán de golpearlo con una barra de hierro que lleva en las manos. Debido a la inferioridad numérica y al hecho de ver en peligro su integridad física, decide soltarlo. Los cuatro hombres salen corriendo para montarse en un coche, con el que huyen del lugar a toda velocidad.

Eso sí, el policía consigue seguirlos y obtener datos importantes que pueden llevar a la identificación de los ladrones. La UDEV se ha hecho cargo de la investigación.

Los ladrones estuvieron casi una hora en el interior del bar. Reventaron la máquina del tabaco y la registradora y revolvieron diversos cajones y muebles en busca de dinero. Los destrozos causados por los delincuentes fueron cuantiosos. Los vecinos del bloque escucharon fuertes ruidos, aunque ninguno avisó a la Comisaría, situada a apenas 200 metros del lugar. Fue el agente fuera de servicio el que los interceptó y se jugó el tipo para retenerlos. Las pesquisas están muy avanzadas.

Cuatro cámaras de seguridad

La cafetería Las Batallas está situada en la que, probablemente, es la zona de la capital más vigilada por cámaras de seguridad. En un radio de apenas cien metros hay hasta cuatro dispositivos de grabación: en el propio edificio donde está el local, en la puerta de la Oficina de Extranjería, en el perímetro de la Subdelegación y en la calle Cronista González López, donde los ladrones tenían aparcado el vehículo en el que huyeron del lugar de los hechos.