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lunes, 19 noviembre 2018
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URGENTE
  • JUICIO. Juan Francisco P. M., en el medio, junto a su mujer y su hijo, que han resultado absueltos.
    JUICIO. Juan Francisco P. M., en el medio, junto a su mujer y su hijo, que han resultado absueltos.

Un empresario jiennense ha sido condenado a seis meses de prisión por plagiar elementos que servían para falsificar artículos de todo tipo, fundamentalmente ropa y zapatillas deportivas. En concreto, Juan Francisco P. M. admitió ante la juez que fabricaba sin permiso los dorsales de los grandes clubes de la Liga Española (Real Madrid y Barcelona) y otros logotipos de marcas tan conocidas como Chupa Chups, Los Simpsons y Monster Energy. Se reconoció autor de un delito contra la propiedad intelectual. La sentencia, que fue dictada “in voce” por la magistrada Valle Elena Gómez, absolvió a su esposa y a su hijo que, inicialmente, también se sentaron en el banquillo. “Todo lo hacía yo. Ellos no tenían nada que ver con la actividad empresarial”, dijo Juan Francisco P. M. a preguntas de la Fiscalía, tras el acuerdo alcanzado por su abogado con las acusaciones.

El empresario no ingresará en prisión ya que la condena se suspende al carecer de antecedentes penales. Eso sí, tendrá que indemnizar con 15.000 euros al FC Barcelona y con 13.000 euros más a la empresa que gestiona la marca Chupa Chups. Por su parte, el Real Madrid solicitó como daños y perjuicios un euro por cada uno de los dorsales que fueron intervenidos por la Policía en el marco de la operación “Prin” desarrollada en diciembre de 2014. Y la marca de zapatillas “Monster” reclamó una indemnización de 3.616 euros. Ambas peticiones serán resueltas por la juez en ejecución de sentencia, ya que no fueron reconocidas por la defensa del acusado.

La sentencia establece que Juan Francisco P. M. era el propietario de una empresa de serigrafía ubicada en una nave del Polígono de Los Olivares. Allí, fabricaba logotipos y emblemas de diferentes marcas de ropa y zapatillas. Lo hizo desde junio de 2012 hasta finales de 2014, cuando la Policía entró en su taller con una orden de registro. Los agentes de la UDEV llevaban semanas de seguimiento de la empresa. Cuando entraron en la nave, hallaron casi 4.000 “tránsfer”, los elementos que se pegan en las prendas y que no pueden utilizarse sin permiso de sus propietarios porque están protegidos. También hallaron una docena de máquinas termoselladoras. Las investigaciones policiales posteriores determinaron que los productos habían llegado a tiendas de deportes de varias ciudades.

La sentencia pone fin a uno de los más llamativos casos de delito de la propiedad industrial registrados en la provincia jiennense.