Actualizado
lunes, 12 noviembre 2018
21:28
h
URGENTE
  • RECONOCIMIENTO. Sabina Cañada, Hermenegildo Cañada y Cristina Zarzuela.
    RECONOCIMIENTO. Sabina Cañada, Hermenegildo Cañada y Cristina Zarzuela.

Reconocimiento a un trabajo innovador y bien hecho. Eso supuso el segundo premio nacional de técnicas quirúrgicas, otorgado, en Barcelona, por la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatológica, la Fundación Secot, a un equipo del servicio de Traumatología de Jaén.

“Además de una generosa cuantía económica, que realmente supone lo de menos, creo que este galardón catapulta al estrellato al Complejo Hospitalario de Jaén, en especial a nuestro servicio, a nivel nacional”, explica Hermenegildo Cañada Oya, adjunto especialista de la sección de Traumatología, que se encuentra al frente del equipo que consiguió el prestigioso reconocimiento entre un total de más de cincuenta aspirantes. Un grupo en el que también participa Rodrigo Cañadilla, traumatólogo del Complejo Hospitalario de Jaén; Sabina Cañada, traumatóloga jefa de miembro superior del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga y Cristina Zarzuela, traumatóloga del Hospital Comarcal de Baza, que realizó la videotécnica, denominada como “Técnica Mipo en las fracturas de húmero con placa helicoidal”.

“El reconocimiento se otorgó tras la realización de un vídeo en el que explicábamos, de una forma sencilla, cómo se realiza la técnica con un enfermo real en quirófano”, manifestó Cañada. Aun así, el trabajo que desarrolla el grupo liderado por Hermenegildo Cañada no se queda tan solo ahí. Y es que sus integrantes han desarrollado una nueva técnica quirúrgica, que también se encuentra centrada en la cirugía del húmero, que no está descrita, hasta el momento, en la literatura científica médica: “En este sentido somos pioneros, y estamos convencidos de que revolucionará, en el ámbito mundial, la cirugía de este tipo de fracturas”, manifestó Hermenegildo Cañada.

trayectoria. Nieto, hijo, sobrino, hermano, cuñado y marido de traumatólogos, Hermenegildo Cañada Oya lleva la especialidad en la sangre. “A lo largo de mis casi quince años de experiencia me he especializado en distintos ámbitos de esta cirugía, como la de columna o las prótesis de cadera de vástago corto, entre otras, para estar, a día de hoy, especializado en el tratamiento de las fracturas no articulares, tanto de fémur como de tibia y, en especial, las de húmero”, puntualizó el traumatólogo.

Su cirugía en ese tipo de fracturas consiste, en la actualidad, en la llamada osteosíntesis biológica. Es decir, la cirugía mínimamente invasiva: “Este tipo de cirugía aporta múltiples ventajas frente a la abierta convencional, presentando tasas de consolidación ósea y una más rápida recuperación para los enfermos. El hecho diferencial básico de este tipo de cirugía es que el hematoma creado por la propia fractura es mantenido, sin ser evacuado, y el hueso no es pelado para poder sintetizarlo y alinearlo, lo que favorece de forma exponencial la consolidación de la fractura”.

Según explica Hermenegildo Cañada, a él le gusta explicarles a los enfermos que los huesos empiezan a pegar desde el mismo momento en el que se rompen: “Las incisiones realizadas son mínimas, al igual que el riesgo de consolidación, mientras que la tasa de consolidación se acerca al cien por cien y los enfermos son capaces de iniciar un tratamiento rehabilitador inmediato. Estas técnicas quirúrgicas están muy en boga en la actualidad, pero la cirugía Mipo, que es como se llama, aún no es dominada por la mayoría de los cirujanos”, argumentó.

Especialmente poco conocida, concretó, es la realización de esta técnica en el húmero, donde aún no existe ninguna publicación en la revista de más relevancia para el sector, la de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatológica, la Fundación Secot. “Estamos terminando el artículo y esperamos que nuestra técnica se publique próximamente”, dijo. También extendió el agradecimiento a personas que han sido la base de este galardón, además de a su equipo, a Borja y Alberto Delgado, y Juan Pedro Escobedo.