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URGENTE

Los olivareros aún tienen demasiada fe en el cielo

La mayoría de la cosecha sigue sin asegurar año tras año, pese al pánico que causan las tormentas y las heladas
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16/02/2017
  • TORMENTAS. Aspecto de un olivar en una finca jiennense después de sufrir intensas precipitaciones.
    TORMENTAS. Aspecto de un olivar en una finca jiennense después de sufrir intensas precipitaciones.
Las cifras
8%
Solo este porcentaje del olivar andaluz cuenta con una póliza que protege frente a desastres meteorológicos.
259
Son los millones de euros que se encuentran garantizados frente a contratiempos en el campo jiennense.

Está bien encomendarse al cielo, a San Isidro o a la patrona para que llueva. Sin embargo, parece ya demasiado también pedir que no lo haga en forma de tormenta o que no baje demasiado el mercurio, sobre todo, si existen instrumentos terrenales que pueden solucionar los problemas. Los agricultores jiennenses siguen confiando demasiado en el cielo, pese a que existen fenómenos meteorológicos que pueden acabar en unos minutos con el trabajo desarrollado durante todo el año.

Jaén asegura poco sus cosechas y también su ganado. De hecho, según publica la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, existen 6.566 pólizas que garantizan la producción en 132.392 hectáreas, es decir, 626.639.001 kilos agrarios, lo que conlleva 259.065.494 euros. Asimismo, existen 2.440.800 animales que cuentan con cobertura. Sevilla y Córdoba son las provincias con mayor número de pólizas contratadas en 2015, con 10.733 y 10.181 seguros respectivamente. Sin embargo, los mayores capitales asegurados se encuentran en Almería (más de 434 millones de euros) y Huelva (más de 396 millones de euros), seguido de Sevilla (386,5 millones de euros), Jaén (259 millones de euros) y Córdoba (cerca de 292 millones de euros). No obstante, pese al enorme déficit que existe en la provincia, en defensa de los agricultores jiennenses hay que destacar que las pólizas para asegurar el olivar, generalmente, no se adaptan a las necesidades de los productores, por lo que una de las demandas se centra en mejorarlas.

Análisis. El secretario general de Agricultura y Alimentación, Rafael Peral, afirma: “Es el mejor instrumento de protección para los agricultores y ganaderos. En 2016 se volvieron a convocar las ayudas dirigidas a facilitar la contratación de estas pólizas con un presupuesto de 5,5 millones de euros. Además, en 2017, este montante se incrementa en 500.000 euros. Por tanto, esta línea de subvenciones alcanzará los seis millones de euros de dotación en el presente año. Desde Andalucía, seguiremos trabajando para aumentar la aportación a la subvención de la contratación de seguros agrarios”. El secretario de Agricultura explica que el campo andaluz, dada su diversidad agroclimática y productiva, está sometido “con cierta frecuencia” a fenómenos meteorológicos adversos que provocan catástrofes sobre la actividad agraria y merman el potencial productivo de las explotaciones.

No obstante, en cuanto a seguros contratados, los frutos rojos destacan por ser el cultivo con mayor capital, con cerca de 315 millones de euros y más del 60% de la superficie total productiva. Rafael Peral manifiesta que estos alimentos cuentan con una línea que ha ido adaptándose a las necesidades del sector y evolucionando.

Precisamente, lamentó que las pólizas no estén tan actualizadas para el olivar, donde tan solo se aseguró, en 2015, el 8% de la extensión dedicada a este cultivo en Andalucía. Por esta razón, el secretario pide un esfuerzo adicional para diseñar un seguro mejor adaptado al olivar, así como un aumento de las garantías en el ámbito de la sanidad animal. Además, se muestra convencido de que, gracias al esfuerzo que se hace en Andalucía, la situación en ambos casos irá mejorando en las próximas campañas.

En cuanto a las líneas de trabajo de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, el secretario general afirma que el análisis de los instrumentos de gestión de crisis tienen que estar sustentados con fondos de desarrollo rural —el segundo pilar de la PAC— y nunca con los incentivos que proceden de las ayudas directas.