Actualizado
jueves, 20 septiembre 2018
13:38
h
URGENTE

Liébanas deja “Passo” tras dos años en la presidencia

Después de más de un lustro en la asociación se centrará en Cs, aunque no sabe aún si irá en su candidatura
  • DESPEDIDA. Mario Liébanas Johnson, con la directiva de “Passo”.
    DESPEDIDA. Mario Liébanas Johnson, con la directiva de “Passo”.

Estoy a disposición del partido, para lo que ellos digan, si quieren contar conmigo, encantado. Entré para echar una mano y seguiré así, no es que vaya a tener un cargo orgánico o formar parte de la candidatura en las próximas municipales”, explica Mario Liébanas Johnson, uno de los “padres” de Ciudadanos en Jaén que, hasta ayer a las cinco de la tarde, y durante dos años, estuvo al frente de una de una de las principales asociaciones vecinales de la ciudad, “Passo”, en el populoso polígono de El Valle. El líder vecinal comunicó su decisión a la directiva y les dejó claro que, como un socio más, está para lo que necesiten. ¿Por que deja la presidencia? “Falta un año para las elecciones, pero no soy partidario de que un presidente de una asociación vaya en las listas. No es que sepa que vaya a ir, lo sabré cuando llegue el momento, lo que sí haré es trabajar con Cs”, deja claro, convencido de que, al dar este paso, tendrá más tiempo para su vida personal , “con mi pareja y mi gato”, bromea, después de más de unos seis años “muy intensos” vinculado al colectivo ciudadano.

Hijo del recordado Antonio Liébanas, que también fue presidente de “Passo”, conoció esta actividad en su casa, de primera mano, aunque, como recuerda, no llegó del modo usual. “Cuando ya estaba en el partido, llegué a la presidencia. Suele ocurrir al revés, pero, hace dos años, me presenté a las primarias para formar parte de la directiva y, sin esperarlo, fui el más votado”, recuerda. En este tiempo, logró hitos, como incrementar la participación vecinal y organizar la manifestación más numerosas de las que recuerda el barrio, con unas 800 personas, el 20 de septiembre de 2017. La protesta estuvo motivada por la imposibilidad de acometer un gran proyecto regenerador en el barrio, por problemas con la titularidad de los espacios públicos. No haber logrado desarrollar la inversión es su mayor frustración, admite. “Por mucho que se luche, sin las administraciones, es imposible”, admite.