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miércoles, 14 noviembre 2018
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URGENTE

La próxima reunión sobre el tranvía, a finales de agosto

La mesa técnica de ayer para desbloquear el nuevo convenio, sin acuerdo
  • 2011. El tranvía circula, en pruebas, por la Plaza de las Batallas.
    2011. El tranvía circula, en pruebas, por la Plaza de las Batallas.

La reunión que, a través de videoconferencia, mantuvieron representantes de la Junta y el Ayuntamiento para desbloquear la firma del nuevo convenio entre las dos administraciones que ponga en marcha el tranvía, todavía no permite cerrar un acuerdo. Fuentes de la Consejería de Fomento explicaron que se avanzó en los “flecos y detalles pendientes para cerrar” de un borrador que sea satisfactorio para las dos administraciones antes de que el texto sea elevado al pleno municipal. De ahí que se tomara la decisión de continuar con las conversaciones con el propósito de tratar de cerrar, en septiembre. De todos modos, no será hasta este mes cuando los miembros de la Corporación Municipal regresen de sus vacaciones y así puedan ratificar los compromisos adquiridos. Mientras tanto, la Consejería se centra en los trabajos previos para la elaboración de los pliegos de la futura licitación, para la concesión de la reparación y adecuación de la infraestructura y su posterior puesta en funcionamiento. La próxima cita está fijada para finales del mes de agosto y el objetivo del Gobierno andaluz es que el sistema tranviario eche a andar, de nuevo, en abril de 2019. De ser así, comenzará a funcionar a las puertas de cumplir ocho años en cocheras, una situación fruto del desacuerdo entre Jaén y Sevilla.

El concejal de Hacienda, Manuel Bonilla, encargado de defender la postura del Gobierno local en las mesas técnicas que buscan una salida para este transporte, admitió que existe buena voluntad por las partes, pero bastantes cuestiones que resolver. En noviembre pasado, las posturas comenzaron a aproximarse y, el pasado mes de mayo, se anunció ya que había acuerdo definitivo. Desde entonces, se ultima este convenio que sustituirá al vigente y que implica que la gestión del sistema tranviario pasa a manos de la Junta y que esta también se hace cargo de los equipos y las infraestructuras vinculadas. Aunque la cuestión de fondo está resuelta, al asumir el Gobierno andaluz el 75% del déficit de funcionamiento del medio de transporte y el local el 25%, lo relativo a la deuda contraída por el Ayuntamiento con la Junta por la financiación de los vagones y el 50% de la dirección de obra, todavía no. Ahí está el quid de la cuestión desde el primer día, cuando a finales de 2017, se anunció el primer acercamiento entre las tres administraciones. Hay tres cuestiones capitales para el Ayuntamiento: compensar el coste financiero excesivo, el cobro de los recargos de apremio y el modo pago de los equipos móviles, a partir de que estos bienes pasen a ser autonómicos.

Las administraciones regional y local aún tienen que perfilar el nuevo convenio