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URGENTE

La Audiencia impone pena de cárcel al extesorero de Cáritas

La sentencia avala que cogió 137.124 euros de la organización en Úbeda
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07/11/2018
  • DECLARACIÓN. El extesorero de Cáritas en Úbeda ofrece explicaciones mientras que el empresario escucha.
    DECLARACIÓN. El extesorero de Cáritas en Úbeda ofrece explicaciones mientras que el empresario escucha.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial impone dos años de cárcel al extesorero de Cáritas Interparroquial de Úbeda (Jaén), F. L. S .A., de 58 años, por apropiarse de forma indebida de 137.124 euros, dinero que destinó a realizar pagos de la empresa privada en la que trabajaba. Además, de devolver el dinero, se le condena al pago de una multa de 3.000 euros y a hacer frente a las costas procesales, incluidas las de la acusación particular. El fallo de la sentencia establece la misma pena para F. G. L., de 61 años, administrador único de la empresa de calzados a la que se dirigió el dinero sustraído para hacer frente al pago de proveedores e incluso de las nóminas.

La pena impuesta es la que había solicitado el Ministerio Fiscal después de que en el transcurso del juicio celebrado el pasado 29 de octubre, F. L. S. A. admitiera haberse apropiado de 137.124 euros y no de los 233.634 euros, que era la cantidad que le reclamaba Cáritas. La diferencia —de algo más de 96.000 euros entre lo que el extesorero reconocía haberse llevado y lo que mantenía Cáritas que se apropió— es lo que impidió cerrar un acuerdo entre las partes que hubiera llevado a una sentencia de conformidad.

“Tengo voluntad de reponer el daño a Cáritas, pero no en esa cantidad”, dijo F. L. S. A. ante el tribunal encargado de juzgar el caso. Reconoció que, desde 2010 hasta 2017, había detraído diversas cantidades a Cáritas para “sanear” las cuentas privadas de la empresa en la que trabaja. Según su declaración, se llevó 137.124 euros, dinero que estaría dispuesto a devolver y que ahora por sentencia se le obliga a restituir conjuntamente con el otro condenado. Apuntó que, en aquellos años en los que él era tesorero, no se llevaba una contabilidad y que lo máximo que se hacía era informar de las cuentas en un boletín mensual con ingresos y gastos que se colgaba en el tablón de la parroquia. Señaló también en el juicio que de muchas cuestiones no había facturas, aunque todo estaba “justificado”, otra cosa es que “sirva o no como justificación” a la acusación particular. Por su parte, F. G. L. admitió también en el juicio que era conocedor de que había dinero que procedía de las cuentas Cáritas en Úbeda, pero ha señalado que “desconoce” a cuánto ha podido ascender ese dinero. Asimismo dijo que él tenía “fe ciega” en su empleado y era su “hombre de confianza” por lo que le dejó hacer hasta que se descubrió lo que estaba ocurriendo.