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sábado, 16 diciembre 2017
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URGENTE

Herramienta revolucionaria para aprender Matemáticas

Un profesor jiennense trata de introducir un programa informático en el aula
  • APRENDIZAJE. José María Moya, en la presentación de su programa informático ante los alumnos de la Universidad de Málaga.
    APRENDIZAJE. José María Moya, en la presentación de su programa informático ante los alumnos de la Universidad de Málaga.

Ayudado de las nuevas tecnologías y tras años de experiencia, el profesor José María Moya crea un programa informático para la asignatura de Matemáticas de primero de la ESO y otro dedicado a segundo de la ESO para la materia PMAR —incluye asignaturas de Matemáticas, Física, Química, Biología y Geología—. Para ello, el docente, natural de Mengíbar y trabajador del IES Profesor Tomás Hormigo de Estepona, utilizó el “software” libre de la plataforma Moodle. Estas herramientas tienen como principal finalidad permitir que cada estudiante “avance a su ritmo” y “atender a la diversidad del alumnado”. Asimismo, el programa cuenta con explicaciones de Moya, tutoriales, vídeos explicativos e infinidad de actividades interactivas, resueltas, para practicar. Además, tiene iconos que guían al alumno durante todo el proceso y un servicio de mensajería, así como foros. La efectividad del programa es tal que, según José María Moya, después de ponerlo en marcha durante el curso 2015-2016, obtuvo un índice de aprobados del 80%.

Pero, ¿qué llevó a este docente a plantearse la creación de esta herramienta informática? Explica Moya que, durante años de docencia llegó a constatar que hay alumnos con distintas situaciones personales y sociales que presentan dificultades específicas en el área de matemáticas. “Les cuesta seguir un ritmo normalizado, por lo que, en la mayoría de las ocasiones, abandonan la asignatura”, indica. Asimismo, considera que otra de las causas es que las medidas de atención adoptadas con este alumnado no dan resultados positivos. En este sentido, el profesional destaca que son niños que, si bien tienen capacidad, les falta motivación y cuentan con problemas de base. “Su ritmo de aprendizaje es distinto al de su grupo-clase y se hace necesaria la simplificación o reducción de contenidos y la utilización de unos recursos y metodología más atractivos”, explica el profesor, quien asegura que es “imposible” impartir una clase cuando comprueba que cada alumno lleva un ritmo distinto debido a la heterogeneidad, sus intereses y sus puntos de partida.

Comprobado el éxito tras la utilización de los programas, José María Moya presentó uno en el Centro de Enseñanza de Profesorado de Jaén, a través de un curso de formación del que contó con un balance positivo. Igualmente, los llevó a SIMO (Salón de Tecnología para la Enseñanza) y al Máster de Profesorado de Secundaria de la Universidad de Málaga.