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viernes, 16 noviembre 2018
21:54
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URGENTE

El precio del aceite cae tras 38 meses por encima de 3 euros

La exceso de oferta y la paralización del mercado desploman la cotización
  • PURO ZUMO. Proceso de elaboración de aceite de oliva virgen extra en una almazara de la provincia jiennense.
    PURO ZUMO. Proceso de elaboración de aceite de oliva virgen extra en una almazara de la provincia jiennense.
Los precios
2,88
euros por kilo es el precio que registran los aceites de oliva vírgenes en las operaciones que se cierran a granel.
2,78
euros por kilo es el valor de los aceites lampantes. Son los que más se demandan para el consumo interno y externo.

El precio del aceite de oliva baja de los 3 euros. Es una pésima realidad para las más de cien mil familias que viven del olivar en la provincia. El Observatorio de Precios de la Federación Española de Fabricantes de Aceite de Oliva (Infaoliva) señala que el kilo de lampante sale de las cooperativas y de las almazaras a 2,78 euros por kilo, mientras que los vírgenes cuestan 2,88 euros en las operaciones que se cierran a granel, es decir, el producto que sale en camiones cisterna rumbo de una envasadora, que es el que le reporta renta directa a la mayoría de los agricultores jiennenses. Solo el extra aguanta por encima de los 3 euros, ya que se oferta a 3,06 euros por kilo. La evolución de los precios confirma una tendencia descendente en el valor del producto.

Hacía 38 meses que el aceite de oliva no registraba una cotización tan baja. De hecho, hay que remontarse al 20 de enero de 2015. Entonces, el extra costaba 3,02 euros por kilo; el virgen, 2,82, y los lampantes, 2,70. El principal problema del mercado del aceite de oliva es que se ofrece mucho producto. Fuentes del sector afirman que existen muchos agricultores dispuestos a vender la cosecha que acaban de recolectar para transformarla en dinero. No se trata de un problema de liquidez, sino de que se considera que vender por encima de los 3 euros es una buena operación. Por eso, intentan cerrarla. La enorme atomización de la oferta en la provincia hace que haya muchos olivareros en esta situación frente a pocas empresas dispuestas a comprar.

Además, cuando el aceite de oliva comienza a bajar, generalmente, el mercado se para. Pocos compran, ya que, como la tendencia es descendente, lo normal es esperar para ver si cae más. Precisamente, esta circunstancia genera un efecto rebote: como los agricultores ven que no venden, le quitan unos céntimos más para ver si lo consiguen. Y así, poco a poco, el precio se cae. Otra circunstancia que tampoco ha ayudado es la lluvia. Las precipitaciones que caen en Jaén le van a cambiar la cara al campo y, pese a que el olivar estaba mal y no se recuperará todo lo que debiera, mejor sí que va a estar. De ahí que las expectativas de cosecha crecen para el año que viene y surge el miedo de que haya mucho producto y los precios caigan todavía más.

COAG-Jaén hace un llamamiento a la prudencia para que los olivareros no se dejen llevar por las “tradicionales estrategias” de envasadoras de aceite de oliva para aprovecharse de la bajada de precios. Afirma que no existen motivos para reducir el valor del producto, ya que las precipitaciones que han caído y el nivel de los embalses no es bueno y las exportaciones se mantienen en auge, por lo que no habrá excedentes.