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viernes, 16 noviembre 2018
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URGENTE

¿El Patrimonio quiere vender sus almacenes para el aceite?

Espeluy está abierto; Martos y Beas, en reserva, y Linares, cerrado

Hace unos días, los patronos de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero se reunieron en su sede —calle Castellón de Madrid—. Allí, además de repasar asuntos relacionados con el funcionamiento diario de la institución, se comunicó que existen cuatro ofertas de compra por si se desea vender alguna de las 14 sedes que tiene el Patrimonio. No obstante, los compradores no quieren cualquiera. Las ofertas se hacen para los almacenes de Puente Genil, Lucena y Baena.

La situación actual en la provincia genera incertidumbre. Actualmente, Espeluy tiene el único almacén que admite aceite de oliva. Quienes quieran guardarlo en el Patrimonio en Jaén, han de llevarlo allí. Mientras, el de Martos y el de Beas de Segura permanecen en reserva, es decir, solo cogerán producto cuando esté lleno el de Espeluy. Y el de Linares se muestra cerrado “a cal y canto”. De ahí que muchos olivareros creen que son pasos previos a la venta.

El Patrimonio Comunal Olivarero cuenta con una gran red de almacenes que vale para guardar el aceite de oliva de almazaras, fabricantes y envasadores. Se paga una cuota y se mantiene en sus grandes depósitos. Su fundación es heredera de la intervención de aceite de oliva por parte del Gobierno, aunque su convirtió en una fundación en 2003. Desde hace meses, “suena” en el sector un interés por vender algunos de sus almacenes para reestructurar otros. Ahora, las cuatro ofertas de compra dejan claro que no se trata de una simple declaración de intenciones. Asimismo, sorprende que, según ha podido saber Diario JAÉN —después de contactar con algunos patronos—, una de las ofertas es de una empresa de Túnez. Este país puede introducir aceite de oliva sin aranceles gracias a los acuerdos con la Unión Europea, al igual que ocurre con Marruecos. Tiene dos contingentes —el que autoriza la PAC y otro que aprobó Bruselas para dinamizar su agricultura en un claro gesto de respaldo a cambio de su labor de lucha contra el terrorismo—. Por eso, hay empresas que ven como una gran oportunidad traer el aceite de oliva a España y venderlo desde aquí —en vez de que las empresas españolas acudan a Túnez con el barco—. Por eso, una gran centro logístico, como el del Patrimonio Comunal Olivarero (PCO) les interesa mucho.

Actualmente, existen almacenes en Espeluy, Montoro, Baena, Antequera, Mora, Martos, Villafranca, Pinto, Beas de Segura, Marchena, Puente Genil, Atarfe, Linares y Lucena. En cambio, no todos interesan igual. Se esperan más ofertas, pero las empresas ahora estudian detalladamente el nodo logístico, que ha de estar cerca de sus plantas de envasado, de las zonas de producción o de sus clientes.En cambio, hay quienes creen que el Patrimonio Comunal Olivarero se dirige a un proceso de privatización que reducirá o acabará con unas instalaciones que el sector tenía a su disposición —para cualquier empresa— y que pronto estarán en manos de unas pocas. Francisco Javier Gener es miembro de la Comisión de Seguimiento del Expediente de Regulación de Empleo que, por cierto, a él también le ha tocado en forma de despido. “Éramos 55 trabajadores y nos insinuaron que solo afectará a 11. Firmamos el ERE y fue un tremendo error. Ya hay 19 despedidos y 5 traslados”, manifiesta. Asimismo, continúa: “La lucha es que no echen a nadie más. No podemos olvidar que se trata de un patrimonio del sector olivarero que parece que se quiere vender”.

“Me despidieron de una forma cruel e indigna”
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“Quiero comunicar que, después de 40 años y casi 6 meses en esta empresa, me han despedido. Además, lo han hecho de la forma más cruel e indigna que puede sufrir una persona. No me avisaron y me hicieron creer que tenía una reunión con el director. En cambio, lo que me encontré fue a un abogado con todos los papeles preparados”. Así comienza la carta de despedida de Francisco Javier Gener Latorre, exgerente del almacén de Martos y aún miembro de la Comisión de Seguimiento. Asimismo, continúa: “Quiero pedir al patronato y a su presidente que situaciones como esta no se vuelvan a producir. Que dejen a un lado sus intereses personales y que piensen en el mal que le han hecho a muchas personas que han trabajado casi toda su vida en esta empresa”.