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viernes, 21 septiembre 2018
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El olivar vale para hacer cerveza

Heineken recoge su segunda cosecha de cebada sembrada entre olivos de Huelma y Navas
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  • IMAGEN ÚNICA. Una cosechadora recoge el grano de la cebada plantada en un olivar de Jaén.
    IMAGEN ÚNICA. Una cosechadora recoge el grano de la cebada plantada en un olivar de Jaén.

Cultivar cebada cervecera entre olivos para ahorrar agua: esta es la premisa de la que parte la investigación impulsada en 2016 por Heineken España junto con el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) de la Junta. Hace una semana, realizó la recogida de la segunda cosecha de cebada cultivada en olivares de Huelma. Se obtuvo el doble de producto, medido sobre la misma superficie, que el año anterior. “Se demuestra el éxito de la adaptación del cereal a este tipo de entorno”, explica el director de Responsabilidad Social Corporativa de Heineken España, Mauricio Domínguez-Adame. Y agrega: “Este proyecto contribuye a proteger las fuentes de agua y conseguir un balance hídrico neutro, esto es, devolver al entorno cada gota de agua que utilizamos para elaborar nuestras cervezas”.

En este segundo año de investigación, se ha cultivado por primera vez en olivares de Navas de San Juan, cuyo ancho de calle ha permitido una imagen única de una cosechadora convencional entre olivares. A esta siega, han acudido técnicos de las cooperativas locales de la provincia, interesados en el proyecto y en los beneficios de las cubiertas vegetales. Esta investigación es pionera en el mundo en sostenibilidad y conservación del medio ambiente, a través de la experimentación y la innovación. Asimismo, contribuye a la mejora del paisaje, a minimizar la erosión, al fomento de la biodiversidad, a la lucha contra el cambio climático y juega un papel fundamental en la retención de agua.

Con la siega de esta segunda cosecha, se continuarán los análisis comenzados el año pasado para evaluar la eficiencia en el consumo de agua de ambos cultivos, así como la rentabilidad agronómica y económica. Porque el éxito de este proyecto, además de permitir un uso eficiente del agua y una mejora de la biodiversidad, persigue la mejora de la rentabilidad del agricultor, así como el impulso de la economía local en el entorno del dentro de elaboración que la compañía cervecera tiene en Jaén.

En la primera cosecha de cebada se obtuvo un cereal de calidad en todos los parámetros: calibre, humedad, proteínas, gramaje, pureza varietal e inexistencia de impurezas. El producto se incorporará en septiembre a las cervezas que la marca Cruzcampo elabora en la fábrica urbana de cerveza que tiene en Málaga. Existen aproximadamente más de 60.000 hectáreas de olivar de calle ancha en Andalucía donde podrían convivir ambos cultivos. Si se adoptase esta práctica solo en el 3% de esta superficie (2.000 hectáreas) se podrían compensar más de 700 millones de litros de agua.