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domingo, 20 mayo 2018
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URGENTE

El etarra de la T-4 “derrota” al Estado desde la cárcel de Jaén

El Tribunal Europeo condena a España a indemnizar a Mattin Sarasola por maltrato
  • condenado a 1.040 años de cárcel. El etarra Mattin Sarasola, en el centro, durante el juicio celebrado contra él en 2010. Europa Press
    condenado a 1.040 años de cárcel. El etarra Mattin Sarasola, en el centro, durante el juicio celebrado contra él en 2010. Europa Press

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos acaba de condenar a España por los malos tratos infringidos durante su arresto y detención incomunicada a los dos miembros de ETA que atentaron en la T-4 del Aeropuerto de Barajas a finales del año 2006. El fallo concluye que se vulneró la prohibición de tratos inhumanos o degradantes en su aspecto material (el maltrato en sí) y procesal (no investigarlos). La sentencia incluye que esos etarras, que acabaron con la vida de dos personas y cumplen condenas de más de mil años de prisión, deben ser indemnizados con hasta 30.000 euros. Uno de esos terroristas es Mattin Sarasola Yarzabal, que conoció su victoria judicial sobre el Estado en la cárcel de Jaén, donde lleva recluido desde el año 2011. “Lógicamente, no es un interno normal”, asegura un funcionario que trabaja con él a diario en el Módulo 6.

Estrasburgo, en una sentencia en la que no existe unanimidad, establece que los dos etarras sufrieron lesiones cuando estaban en manos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, nada más ser detenidos en enero de 2008.

El de ayer no fue un día diferente en la rutina de Mattin Sarasola, según cuentan sus vigilantes. Sí es verdad que lo vieron sonreír más de costumbre: “Los etarras son gente que apenas se relacionan con el resto de presos. Van a lo suyo. No quieren mezclarse con lo que llaman presos sociales”, aclara. Lo “bueno” de los terroristas es que no suelen dar problemas a los funcionarios: “No tratan con nosotros. Cualquier problema que tienen, tiran de bolígrafo y hacen un escrito al juez de Vigilancia Penitenciaria”, dice otro trabajador de la prisión jiennense, quien dice de Sarasola que es “especialmente raro”.

Como todos los internos catalogados FIES de banda armada, está solo en una celda. Solo disfruta de cuatro horas de patio por la mañana, que suele dedicar a hacer deporte en el gimnasio de la prisión y a leer. Hay otros dos miembros de ETA en el Módulo 6, con los que comparte conversaciones y paseos. Jamás ha mostrado signos de arrepentimiento.

El preso no recibirá ni un solo euro

Más allá del innegable valor simbólico, la sentencia apenas tendrá consecuencia jurídicas. Y es que Mattin Sarasola no recibirá nada de los 20.000 euros fijados como compensación por el Tribunal de Estrasburgo por el maltrato sufrido en su detención. El dinero será bloqueado para pagar los casi 45 millones de euros por los daños personales y materiales que causó con su atentado en Barajas.