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lunes, 24 septiembre 2018
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URGENTE
  • EN EL PENAL. El procesado reconoció los hechos tras alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía.
    EN EL PENAL. El procesado reconoció los hechos tras alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía.

El Juzgado de lo Penal número 2 de Jaén ha condenado a un celador del Complejo Hospitalario de Jaén por abusar de una paciente que estaba ingresada en la Unidad de Salud Mental. El hombre, de 37 años y sin antecedentes hasta ahora, reconoció los hechos ante su señoría. En concreto, la sometió a tocamientos en los pechos y le dio besos en la boca sin su consentimiento. Fue castigado con el pago de una multa de 1.080 euros y una multa de 2.000 euros para la víctima, a la que tampoco podrá acercarse a menos de 200 metros. Inicialmente, la Fiscalía solicitaba tres años de cárcel para C. C. B.

Los hechos ocurrieron en el mes de junio de 2015, cuando la mujer, que actualmente tiene 31 años, se encontraba hospitalizada en la sexta planta del Hospital Neurotraumatológico de Jaén, donde se encuentra la Unidad de Salud Mental. En esa misma área trabajaba el celador ahora condenado. La sentencia establece que, en una ocasión, le realizó tocamientos “sin que mediara el consentimiento” de la paciente. “Lo hizo con el propósito de satisfacer su deseo lascivo”, establece la resolución judicial.

Las fuentes consultadas explican que la denuncia fue interpuesta por la propia Administración, después de “una queja” de la perjudicada. Se abrió un expediente interno al celador que determinó la existencia de un posible delito contra la libertad sexual de la paciente. Por eso, la Dirección del Hospital dio traslado de los hechos a la Fiscalía que, a su vez, los remitió al juzgado. Un juez abrió diligencias contra C. C. B., que desembocaron en el juicio celebrado ayer en el Penal número 2 de Jaén. La vista oral duró apenas un par de minutos. El celador entró a la sala y admitió los hechos, después de que su abogado alcanzara un acuerdo de conformidad con la Fiscalía. El Ministerio Público solicitaba, de principio, una condena de tres años de cárcel. Finalmente, el castigo quedó en una multa de 1.080 euros y una indemnización de 2.000 euros para la paciente. La sentencia establece que los tocamientos no tuvieron un carácter continuado, sino que se produjeron en una única ocasión.

Se da la circunstancia de que el celador sigue trabajando, aunque no en el Hospital Neurotraumatológico, tal y como explican fuentes cercanas al caso. Fue trasladado a otro destino, donde continúa desarrollando su labor profesional. Además de pagar la multa y la compensación, no podrá acercarse a la víctima a menos de doscientos metros en los próximos dos años.