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miércoles, 12 diciembre 2018
20:04
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URGENTE

“Nos llegan muchos policonsumidores”

Miguel fernández
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Al frente de AJAR desde el 31 de abril, reconoce que ha cambiado mucho el perfil de las personas que se acercan hasta la asociación. Entre los principales problemas que detectan entre los jóvenes está el botellón

—¿Desde cuándo está al frente de la asociación y cómo se decidió a presidirla?

—Estuve de vicepresidente los últimos cuatro años y, previamente, otros dos como vocal. Llegó el momento de celebrar elecciones y el presidente anterior no podía presentarse por cuestiones de trabajo, así que pensó que yo era la persona más idónea. Hicimos una candidatura en la que había dos integrantes antiguos y los cinco restantes eran nuevos, la presentamos y se aprobó.

—¿Cuáles son sus objetivos para los próximos años?

—Tenemos que renovarnos en cuanto a las adicciones, porque la gente que viene ya no tiene el perfil del alcohólico de siempre, sino que ahora nos llegan muchos jóvenes con policonsumos. Así que tenemos que adaptarnos a esto, trabajar con gente joven, incluso con adolescentes, con la tutoría de sus padres y tutores. Lo que hacemos ahora, fundamentalmente, es centrarnos en la prevención, sobre todo teniendo en cuenta el problema que tenemos con el botellón. Así que intentamos salir a la Universidad de Jaén —donde por ejemplo el próximo martes ofreceremos una conferencia sobre las consecuencias del uso y abuso del alcohol y otras drogas para la Facultad de Trabajo Social— y a algún instituto. En definitiva, intentamos extendernos para que la gente conozca este problema de las adicciones a través de nuestra propaganda y carteles.

—¿Con cuánta gente cuenta la asociación y qué servicios presta a los que la visitan?

—Tenemos un equipo técnico en el que trabaja una psicóloga, un médico y una asistenta social para los problemas jurídicos que en ocasiones trae la gente que llega con adicciones. Unos monitores que están formados desde la asociación, y lo que hacemos son unas terapias grupales los martes y los jueves, de gente afectada por el mismo problema. Algunos llevan más tiempo y otros menos, pero entre todos tratamos de hacer un grupo de autoayuda para concienciar a los que llegan nuevos del problema que tienen, que pueden vivir sin el tema de la adicción, hasta que cada uno empieza a ver con claridad la desestructuración que tiene en su vida. Cuando van arreglando este problema, la familia está bien y recuperan su trabajo, muchos se conciencian y terminan con las adicciones. Incluso la gente que lleva más tiempo con nosotros se ofrece ahora para compartir su experiencia, impartir cursos, terapias y demás.

—¿Le cuesta a la gente reconocer que tiene una adicción?

—Sí. Es muy complicado, pero también es importante tener en cuenta que en el momento que una persona lo hace, puede poner remedio. Pero a veces se tiran tiempo dándole vueltas y hasta que no lo reconocen no se inicia el proceso de recuperación.

—¿Qué papel juega la familia en la recuperación?

—Ellos son fundamentales, y también sufren esta situación, por lo que tratamos el tema de su codependencia de la persona adicta. Esa podríamos decir que es su adicción, porque los allegados a una persona en esta situación se sienten culpables y mal a veces porque tienen que actuar en ocasiones de forma drástica con ellos, y al final se sienten culpables. Lo que intentamos nosotros es hacer dos caminos, por un lado con el adicto y por otro con el familiar, para que no llegue a enfermar.

Días de intensa actividad

Miguel Fernández mantiene algunas de las iniciativas que se desarrollaban años atrás, como las relacionadas con el Día Sin Alcohol, que se conmemora cada 15 de diciembre. Entre las citas organizadas en esta ocasión, estuvo la jornada de puertas abiertas en el colectivo, donde invitaron a las personas que quisieron acercarse a que vieran las instalaciones y la labor que realizan, así como a la charla impartida pro un psicólogo experto en temas de adicción y familia. Mesas informativas, la pegada de carteles en autobuses urbanos o el reconocimiento a quienes superaron la adicción completaron la programación.