
Ha muerto Antonio Villargordo y no por ley de vida dejará de ser dolorosa su ausencia. Junto a Alfonso Fernández Torres, Juan Zarrías y Cándido Méndez conformaron el cuarteto que sostuvo vivo el PSOE en la clandestinidad. Fue de todo, pero especialmente buena gente y eso, en política, es grado superlativo.






















































