Jesús Vicioso / Baeza Las prácticas que tienen, cada día, mayor presencia en el campo promueven la eficiencia energética gracias a la agricultura de conservación. El director de la Asociación Española de Laboreo de Conservación-Suelos Vivos, Emilio Jesús González, explicó a los alumnos de la UNIA las últimas novedades.
“Se puede producir más con menos recursos, es decir, ser más eficientes energéticamente”. Así lo afirmó, ayer, uno de los ponentes cuya conferencia despertó mayor interés de los alumnos del curso “La producción integrada en el olivar ante los nuevos retos ambientales en la agricultura”. Emilio Jesús González abordó las nuevas técnicas y prácticas puestas en marcha en el campo para promover la sostenibilidad agraria gracias a iniciativas como las que promueve la agricultura de conservación. Estas apuestas, además, sirven para mitigar los efectos del cambio climático en el sector primario. Algunos ejemplos reales que se expanden con gran éxito son el cultivo del olivar empleado cubiertas vegetales —franjas de hierba entre los árboles— o la siembra directa —sin haber labrado el suelo—. “Son propuestas que están muy en sintonía con la producción integrada que buscan la armonía medioambiental”, aseveró González Sánchez, quien, igualmente, apuntó que Andalucía es la comunidad con mayor superficie de agricultura de conservación de toda España. “Los agricultores andaluces cada vez toman más conciencia medioambiental y esto es algo muy importante para el país”, dijo. Por último, el director de la Asociación Española de Laboreo de Conservación-Suelos Vivos explicó un proyecto novedoso, el “Life Agricarbon”, que permitirá valorar qué herramientas agrarias ayudan más a paliar el cambio climático.
Moda 'turquesa' Una mujer desfila con una creación de la diseñadora Gamze Saracoglu durante la Semana de la Moda de Estambul, Turquía. EFE/Tolga Bozoglu