Estaban abandonados; a la intemperie, a pesar de las crudas temperaturas del invierno; hambrientos y uno de los dos caballos, tan enfermo que, ayer, tuvo que ser sacrificado. Por todas estas circunstancias, el Seprona de la Guardia Civil ha denunciado a un vecino de Mancha Real ante Agricultura por 'maltrato animal'.
En la carretera que enlaza Mancha Real con Torres, a un kilómetro de distancia del primer municipio, una escena ha despertado, en los últimos días, la indignación de ecologistas y de jiennenses anónimos al ver a dos caballos “dejados totalmente de la mano de Dios”. “Están abandonados, muertos de frío y de hambre. No tienen dónde cobijarse y nadie se preocupa de ellos. Es una vergüenza”, denunciaba, ayer, por teléfono, a este periódico, un hombre, que no podía ocultar su enojo.
Frisaba el mediodía y, para entonces, uno de los dos yacía muerto en el cercado, a la vista de los conductores que transitaban la carretera. Sacrificado por el veterinario, confirmaron fuentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Fue el sábado pasado cuando los alertaron acerca de lo que ocurría.
Se trasladaron hasta el lugar y, una vez allí, comprobaron no solo que los animales no tenían dónde guarecerse y que carecían de alimento, sino que uno de ellos estaba enfermo y con las costillas heridas, al parecer, porque el otro lo había coceado, indicaron las mismas fuentes del Instituto Armado. Ante esta situación, los agentes se dirigieron al propietario de los animales —vecino de Mancha Real—, le advirtieron de que debía tener en condiciones a los caballos y de las consecuencias que suponía no hacerlo y lo apremiaron a sacrificar al que estaba herido. Pero no se conformaron con ello. Interpusieron una denuncia ante la Delegación Provincial de Agricultura por maltrato animal, precisaron las mismas fuentes del Seprona de la Guardia Civil.
La Ley 11/2003, de 24 de noviembre, es la que regula, en Andalucía, la protección de los animales y, para garantizarla, estipula fuertes sanciones para aquellos que la incumplen. Para las faltas leves, las multas oscilan de 75 a 500 euros; para graves, de 501 a 2.000, y para muy graves, de 2.001 a 30.000 euros. El abandono animal está considerado falta muy grave, si bien el maltrato debe causar invalidez o muerte para que entre dentro de esta designación. Nuria López Priego/Jaén
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