Después de cerca de dos años y medio de obras, la próxima primavera Santo Tomé completará su oferta en atención a la tercera edad con la apertura del Centro para Personas con Graves Trastornos de Conducta. Tendrá capacidad para quince personas y el 80% de las plazas se ofertarán en consorcio con la Junta de Andalucía.
La próxima primavera, y tras un par de décadas en la cumbre del poder local, el alcalde socialista de Santo Tomé, Francisco Jiménez Nogueras, verá cumplida una aspiración. “Para marzo o abril” —calcula—, abrirá el Centro para Personas con Graves Trastornos de Conducta. Un edificio de 2 plantas, compuesto por 7 habitaciones, totalmente adaptadas a los residentes, que tendrá capacidad para 15 personas. De estas plazas, “el 80 por ciento —precisa Jiménez Nogueras— se ‘consorciará’ con la Junta de Andalucía”. Emplazado en la calle Alcalá, el recinto cuenta con una excelente ubicación —como apunta el munícipe—, ya que está junto al centro de salud, “por si hubiera algún problema”, apostilla.
Según Jiménez Nogueras, el Centro para Personas con Graves Trastornos de Conducta “completará” la residencia de ancianos que se construyó “hace tiempo” en el municipio. De él se beneficiarán ciudadanos aquejados de la enfermedad de Alzheimer y de aquellas dolencias que les impiden una normal movilidad. “Y además —añade el regidor tometense— servirá como apoyo a otros centros de este tipo que tiene la Junta de Andalucía”. “En otras comunidades autónomas no se está cumpliendo con la ley de dependencia y a estas personas no se las puede dejar desamparadas”, lamenta el responsable.
Las instalaciones del futuro centro de graves trastornos de conducta de Santo Tomé, que se levantan sobre terrenos de propiedad municipal, comenzaron a edificarse hace alrededor de 2 años y medio. En este tiempo, el Ayuntamiento ha invertido en él “entre 1.250.000 o 1.300.000 euros”, estima el munícipe. Ha sido el desembolso de futuro para la que se ha destinado “parte” de los fondos del Plan E que promovió el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y ayudas de la Asociación de Desarrollo Rural Sierra de Cazorla, además de diferentes préstamos con la Diputación destinados para la construcción y el mobiliario.
Además de los servicios que este complejo ofrecerá a personas que se encuentran en grave situación de dependencia, el alcalde tometense destaca la generación de empleo que supondrá para el municipio. “Trabajarán en él entre 15 o 20 personas y serán mujeres y jóvenes”, resalta Jiménez Nogueras. El número responde a la ratio que fija Europa. “Tiene que ser 1,15% por cada residente. Es tan alto porque son personas encamadas, en sillas de ruedas o que tienen poca movilidad. Son casos extremos y sus familias no pueden atenderlos como quisieran. De ahí que sean centros muy especializados”. Nuria López Priego / Jaén
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