En un núcleo de población que ni siquiera frisa los 300 habitantes, esencialmente tranquilo y en el que 'casi todo el mundo es familia', una pelea ha desatado la 'alarma social'. Ocurrió el sábado, en Vados de Torralba (Villatorres), y dejó cinco heridos leves. Los vecinos piden la expulsión de la familia que ha alterado su calma.
En Vados de Torralba, una pareja de la Guardia Civil y agentes de la Policía Local “hacen guardia” desde el domingo ante el “temor” a que la chispa prenda en lo que el alcalde de Villatorres, Sebastián López, denomina un “foco de violencia” en potencia. Se originó el sábado por la “tarde-noche”, en la calle Jaén, precisa el pedáneo, Francisco de la Cruz. Un grupo de vecinos celebraba, “en una cochera, el remate de la aceituna” cuando, de repente, por causas que se desconocen, se desató una pelea entre uno de los jóvenes —menor de edad, además— que estaban en la fiesta y otro, perteneciente a una familia que “no lleva ni un año viviendo” en Vados de Torralba. “Parece ser que este fue donde estaban celebrando el remate”, apunta el alcalde de Villatorres. “Y empezó a abollar un coche”, apostilla De la Cruz. Después, se fue, pero volvió y, esta vez, según el relato del pedáneo de Vados, regresó acompañado de “tres más”, con un bate de béisbol en la mano y “se lió la trifulca”, indica López.
Cinco personas resultaron heridas de carácter leve, corrobora la Guardia Civil. Entre ellas, el menor, al que hubo que dar “cuatro puntos de sutura en la cabeza”, según De la Cruz, y dos, según la Benemérita. El padre de este también se vio implicado en el intento de separar a los jóvenes. Pero esto no es lo que más preocupa al alcalde de Villatorres y al responsable político de Vados. El domingo, los vecinos convocaron una concentración en la plaza del pueblo. “Querían echar a la familia”, explica López, que se desplazó hasta el núcleo “para pacificar y contener a la gente”. “Y la reconvertimos en una asamblea informativa”, dice el alcalde, que, ayer por la mañana, acudió a la Fiscalía “para ver si esta puede actuar de oficio” y, por la tarde, se reunió con el capitán de zona de la Guardia Civil. “Después, veré si tengo que acudir al subdelegado del Gobierno, pero quiero que todas las autoridades tengan conocimiento de esto, porque, si la chispa prende, puede ocurrir una desgracia”, teme el munícipe. Según el pedáneo, la familia, oriunda de la capital y con antecedentes múltiples —como confirma la Guardia Civil—, “no lleva ni un año” en Vados y “no son muy sociables con los vecinos”. En la Comisaría de la Policía Local, no obstante, no constan delitos menores, ni faltas contra ellos. Nuria López Priego/Jaén
| Comentarios |
|





















