Mariela Soriano / Linares
Tras seis jornadas intensas y repletas de actividades para todos los gustos y públicos, la Feria de San Agustín se clausuró anoche con un espectáculo de fuegos artificiales y música. Se cerró así una nueva edición de la celebración, marcada por la ausencia de incidentes y por la gran afluencia de vecinos y visitantes dispuestos a vivirla en la calle.
La ciudad vivió, ayer, la sexta y última jornada de celebraciones con motivo de la Feria de San Agustín, en la que vecinos y visitantes disfrutaron al máximo de las actividades previstas. En el caso de los más pequeños, a las once y cuarto de la mañana, asistieron, con ilusión y muchas ganas, al taller de dibujo ubicado en el Parque Mariana Pineda. Después, el colectivo La Escalera Animación amenizó la mañana, como durante todos los días de feria. Poco después, se celebró la gran fiesta de animación, con juegos, bailes y canciones, que hicieron las delicias de los niños.
Como en jornadas anteriores, la música fue una de las grandes protagonistas de la mañana. En esta ocasión, fue la Banda Sinfónica Ciudad de Linares la encargada de interpretar una completa programación de temas en el emblemático Paseo de Linarejos que fue del gusto de los asistentes. Así, se dieron por terminadas las actuaciones musicales, que, durante esta nueva edición y con el cambio de emplazamiento, tuvieron gran acogida por parte de vecinos y melómanos. Por su parte, y en esta ocasión en la sala de exposiciones de “El Lugarillo”, se clausuró la muestra Filatélica y Numismática conmemorativa del trigésimo aniversario de la inauguración del Instituto de Enseñanza Secundaria Reyes de España. Una cita que, desde el pasado viernes, captó y atrajo la atención de numerosos linarenses y visitantes a través de las colaboraciones de particulares en diferentes secciones de coleccionismo —como la filatelia, numismática o cartofilia, entre otras— y del propio centro, con elementos que permitieron un recorrido por su dilatada historia.
Otra exposición que cerró sus puertas fue la Local de Minerales. Una cita consolidada que, este año, alcanzó su séptima edición, en la que se incorporaron grandes colecciones de amantes de la minería y, en muchos casos, trabajadores de las diferentes explotaciones del distrito. No faltó el tradicional intercambio de minerales y, junto con ellos, se mostraron desde el pasado viernes en el Centro de Interpretación de la Minería los elementos para la extracción del material, las maquetas o las fotografías antiguas, que ocuparon un lugar destacado. Fue Arrayanes Sur-520 la promotora de una de las citas culturales con más aceptación dentro de las fiestas grandes de la ciudad, que con la colaboración del Ayuntamiento pretende mostrar los entresijos de la actividad industrial que marcó a la ciudad minera y hacer gala de esa riqueza obtenida de las entrañas de la tierra.
Con la llegada del mediodía, el nuevo recinto ferial comenzó a llenarse de vida. Los caseteros ultimaban los preparativos para que los asistentes a las instalaciones disfrutaran de la última jornada de feria y, poco a poco, llegaron los vecinos dispuestos a apurar las últimas horas de la celebración. En familia, con los compañeros del trabajo o los amigos, el último día fue la excusa perfecta para disfrutar del ferial y de la pequeña tregua que dio el calor en la jornada de ayer, tras las altas temperaturas registradas desde el pasado viernes. Incluso, en casetas como la del Descendimiento, se organizaron actividades para el disfrute de los más pequeños y la tranquilidad de sus padres y familiares, y tampoco faltaron ayer los linarenses, sobre todo las mujeres y los niños, que lucieron el típico traje flamenco.
Sin embargo, fue a la caída de la tarde cuando la afluencia de vecinos y visitantes al Parque Multiusos del Pisar fue masiva. Muchos de ellos, disfrutaron de la gastronomía que se ofrecía en las diferentes casetas del recinto, y en el caso de los que visitaron el recinto municipal, de la actuación en directo del grupo Retorno, mientras que los pequeños aprovechaban los últimos viajes en las atracciones mecánicas.
Ya a las doce, se clausuró la Feria de San Agustín con un gran espectáculo de fuegos artificiales y música, en los accesos a la ermita de la Virgen de Linarejos, aunque la actividad se prolongó hasta altas horas de la noche. Así, se despidió una celebración marcada por la tranquilidad, y en la jornada de hoy los linarenses regresarán a la rutina diaria.
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