Mariela Soriano / Linares
El alcalde, Juan Fernández, y dos concejales, se trasladaron, para escuchar a los vecinos, hasta la zona del camino Valenzuela, después de que Izquierda Unida preguntara en el pleno municipal. Así, se planteó la apertura de la vía como medida provisional mientras se estudia la mejor opción.
El camino Valenzuela se encuentra, de nuevo, abierto al tránsito de vehículos. Era una medida que los cincuenta vecinos de la zona que lo utilizan, desde hace años, como principal vía para acceder a sus tierras de labor o parcelas solicitaban en los últimos tres meses. Durante la última sesión plenaria ordinaria municipal la agrupación local de Izquierda Unida solicitó información sobre este problema, lo que derivó en que esa misma tarde, el alcalde de la ciudad, Juan Fernández, junto a los concejales de Obras y Urbanismo, Joaquín Robles y Joaquín Gómez Mena, realizaran una visita al entorno para escuchar la demanda ciudadana y buscar una solución que beneficiara a las partes.
Entre las opciones que se barajaron en ese momento, según apuntan quienes participaron en el encuentro, se hallaba, por una parte, habilitar la vía alternativa, en la que varios vehículos quedaron atrapados al presentar una acumulación de agua, aunque, en esta ocasión, no se solicitará que los afectados costeen el 50 por ciento de la mejora, a lo que se negaron con anterioridad, o bordear la carretera, opción que, finalmente, no fue bien visto por parte de los responsables municipales.
Por ese motivo, las palas reabrieron, el mismo viernes, el camino como una medida provisional, mientras que será en una próxima comisión cuando se estudiará la solución a este problema, porque según explican los afectados por el corte, varios parcelistas de la zona ya mostraron su oposición, ese mismo día, a que la vía se encuentre otra vez operativa al tráfico rodado.
Y es que fueron las quejas de estos mismos propietarios, que alegaron perjuicios por el tránsito de vehículos y el consiguiente riesgo para los pequeños, los que propiciaron que, hace unos meses, se procediera al corte del camino Valenzuela. La otra parte, ante la imposibilidad de acceder a sus parcelas, atender sus animales o cuidar de las personas que se encontraban al otro lado, procedieron a la recogida de hasta doscientas firmas y a comenzar los contactos con los responsables del Ayuntamiento.
Ahora, las autoridades locales linarenses tendrán que estudiar la propuesta más factible para satisfacer las necesidades y demandas de ambos colectivos.