Rosa Moreno / Nuria López Priego Los Villares / Jaén
Los olivareros del paraje de la 'Quebrada La Yedra', situado en Los Villares, están con el corazón en un puño. La naturaleza les mostró, este fin de semana, un espectáculo insólito. A raíz del temporal continuo que fustiga la provincia, el sábado, la tierra se abrió, corrió como el agua y sepultó, al menos, 60 olivos. También cortó la carretera a Fuensanta, que sigue cerrada.
Las lluvias que, incansables, atenazan el sur del país desde el mes de diciembre no han dejado títere con cabeza. 81 de los 97 municipios de la provincia han sido “víctima” de alguna incidencia, y Los Villares no se ha quedado atrás. A pesar de que, ayer mismo, la alcaldesa, Carmen Anguita, suspiraba, casi agradecida, porque el colector que construyó Medio Ambiente en el municipio ha evitado catástrofes como las registradas en la Campiña jiennense, el temporal tenía reservado para Los Villares un espectáculo dantesco que comenzó el sábado y tuvo continuidad el domingo.
Con las continuas precipitaciones, se abrió una lengua de tierra en la ladera del monte, en la zona de la “Quebrada La Yedra”, y arrasó con todo lo que encontró a su paso. La avalancha cortó la carretera que enlaza el municipio con Fuensanta y sepultó unos sesenta olivos, “como mínimo”, que, hoy, reposan, en el “Pozo Herrador”, debajo de “toneladas y toneladas de tierra”. Un “desastre” —como dicen los más viejos del lugar— que no tiene precedentes en el municipio.
Los corrimientos han afectado, al menos, a tres agricultores de la zona y el temor a que se produzcan más es latente, sobre todo, si continúa lloviendo. Entonces, además de enterrar olivos, también se verían afectados los cortijos de las inmediaciones. En cuanto a la carretera, al margen de que sigue cortada desde el sábado, el alud ha perjudicado notablemente el asfalto de la calzada. Esta carretera es titularidad del Ayuntamiento de Los Villares, pero —explica la alcaldesa—: “Los técnicos municipales no se han atrevido a trabajar en la zona ni a acometer tareas de limpieza por temor a nuevos corrimientos”. Para analizar la magnitud del desprendimiento se ha solicitado ayuda a la Diputación. Hoy, sus ingenieros visitarán el lugar, anunció Anguita.