Juan Rafael Hinojosa/Alcalá La lluvia y la nieve impidieron ayer que la procesión de la Virgen de las Mercedes saliera de la iglesia de Consolación. Dos de los palomos de la Candelaria se ataviaron como voluntarios de Protección Civil y la Cruz
Roja. No faltaron la degustación de tartas, el reparto de romero y una misa. El miércoles se presentaron a la patrona niños nacidos en 2011 y hubo lumbres por los barrios.