Jesús Vicioso / Torres
El presidente de la Fundación Cultura de Paz, Federico Mayor Zaragoza, fue el invitado de honor de la clausura de la quinta edición de los Cursos de Verano de la UJA en Torres. El que fuera director de la Unesco habló sin pudor y señaló por dónde tiene que pasar la lucha contra el cambio climático: a través del compromiso internacional.
Algo ocurre en este mundo cuando cada día mueren de hambre 70.000 personas mientras, en las mismas veinticuatro horas, 4.000 millones de euros se destinan a gastos militares. Con esta primera reflexión adentró Mayor Zaragoza su ponencia sobre los retos de los compromisos internacionales para combatir el cambio climático. “La gente es lo más importante del medio ambiente y no tenemos dinero para atender a la gente”, dijo.
El presidente de Cultura de Paz recordó que los diagnósticos sobre qué hay que hacer en materias de medio ambiente datan de finales de la década de los cuarenta. “Falta ponerlos en marcha”, sentenció Mayor, al tiempo que añadió:“En los años sesenta se dijo que la paz tenía un nuevo nombre: el desarrollo. Y en lugar de desarrollar los países menos favorecidos, lo que se ha hecho es explotarlos”.
El problema. La falta de un compromiso real de los poderes fácticos es lo que impide el cambio necesario. “Todas las turbulencias que hemos vivido en los últimos tiempos han sucedido al final de la globalización porque cambiaron los valores por los que habíamos luchado: la justicia social, la libertad, la solidaridad... Y en un momento nos dijeron que no, que el que lo regulaba todo era el mercado. Ahora sólo hay que ver el resultado”, aseveró Federico Mayor Zaragoza, quien, a pesar de todo, ofreció un mensaje positivo. “Por primera vez hay conciencia global. Los ciudadanos ya no se dejan engañar, ya reaccionan frente a los engaños y además tienen los medios para una participación no presencial: el sms, el ciberespacio...”, aclaró.
El ponente concluyó:“Calculo que entre diez y doce años, las cosas van a cambiar tanto que el poder ciudadano no se comportará como resignado, sino que tomará cartas en el asunto”. Con ese deseo se quedaron todos los presentes a la clausura de los cursos.
| Comentarios |
|



PROVINCIA



















