Jesús Vicioso Hoyo /Jaén
A las asociaciones de vecinos la crisis le afecta doblemente: por los mermados bolsillos de la gente y por la falta de financiación de las Administraciones. Sin embargo, con mucho esfuerzo logran mantener sus fiestas de barrio para que, pese a todo, la alegría sea lo último que la coyuntura económica se lleve.
'Hemos tenido que hacer lo imposible.
Los vocales han ido a las empresas y a los comercios y hemos sacado todos los ahorros. Y con lo poco que sacamos, hemos conseguido mucho'. El presidente de la Asociación de Vecinos del Polígono de El Valle Passo, Antonio Liébanas, expresa, así, el espíritu que motiva las celebraciones populares que tienen lugar en barrios como en los de Belén y San Roque, Puerta de Martos y El Valle, que ayer clausuraron sus fiestas. La falta de recursos, al contrario que en otros años, se suplió con el ingenio y, sobre todo, con el ánimo. “Llevábamos muchos años con las fiestas y, aunque se barajó suspenderlas por la crisis, pensamos que había que seguir haciendo piña en los peores momentos”, añadió Liébanas, quien resaltó que el fin de semana sirvió para “una vuelta a los mejores años” de los vecinos. “No hay dinero, pero lo que sí hay es convivencia”, dijo. Con todo, el programa de actividades organizado por “Passo” fue amplio: desde encuentros deportivos a juegos con payasos y verbenas populares.
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