Rafael Abolafia / Jaén
Juan Francisco E. O., el arrestado por la Policía como presunto autor de varios atracos a farmacias de la capital, pasó ayer a disposición judicial. Su señoría decidió prorrogar la detención a la espera de someterlo a una rueda de reconocimiento con las víctimas. Los investigadores definen al ladrón como “muy escurridizo”.
Y es que, al parecer, Juan Francisco E. O. tomaba muchas precauciones. Una de las que más ha llamado la atención de la Policía es que se cambiaba de ropa después de cada atraco. Fuentes cercanas al caso explican que el ladrón viajaba en autobús desde su pueblo, Torredonjimeno, hasta Jaén. Una vez en la capital elegía una farmacia que estuviera atendida por una mujer. Después, perpetraba el golpe esgrimiendo un cuchillo con el que amenazaba a las víctimas y se llevaba el dinero que hubiera en la caja registradora.
El ladrón se cubría el rostro con unas gafas de sol y una gorra. Además, iba ataviado con unas llamativas bermudas de colores y siempre llevaba una mochila al hombro, detalles que no pasaron desapercibidos para los investigadores. En el establecimiento, el atracador “rompía el hielo” y solía preguntar por algún medicamento e, incluso, llegó a pedir viagra sin receta en alguna ocasión. Después, sacaba el arma y exigía todo el dinero que hubiera en la caja. Una vez que terminaba el “trabajo”, salía a la calle y se cambiaba de ropa. Al parecer, guardaba las prendas en el bolso.
Con este “modus operandi”, Juan Francisco E. O., de 50 años, perpetró media docena de atracos a farmacias y otros establecimientos de la capital. En algunos casos, llegó a “pinchar” a las víctimas con uno de los tres cuchillos que llevaba enganchados a la cintura. Ayer por la tarde, el detenido pasó a disposición del Juzgado de guardia. El juez Fernando Moral decidió prorrogar el arresto a la espera de que Juan Francisco E. O. se someta a una rueda de reconocimiento en el que participen las víctimas. Se trata de que las dependientas de las farmacias lo identifiquen como el hombre que las atracó. Una vez practicada esta diligencia, su señoría deberá decidir si envía al detenido a prisión o lo deja en libertad, con o sin cargos.
Juan Francisco E. O. tiene una larga lista de antecedentes penales por hechos similares. De hecho, ha pasado más de dos décadas entre rejas. Salió de la cárcel hace unos meses y, presuntamente, ha tardado poco en volver a las andadas.
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