Rafael Abolafia / Jaén
“Tengo la conciencia tranquila, muy tranquila. Y no sólo eso. Estoy orgulloso de haber sido imputado sólo por defender a mi Real Jaén”. Esa fue la reacción de Carlos Sánchez, el máximo accionista del club, después de conocer que la Justicia le imputa un delito de desórdenes públicos por los altercados del último pleno municipal.
El Juzgado de Instrucción número 4 de Jaén ha abierto diligencias previas contra el propio Carlos Sánchez, su hija Tamara (vicepresidenta segunda de la entidad), y un empleado del club, Vladimir S. Los tres están citados a declarar, en calidad de imputados, el próximo 30 de septiembre. Sobre ellos pesa un cargo de desórdenes públicos, un delito castigado con penas que oscilan entre los tres y los seis meses de prisión de los casos más graves.
La Justicia trata de averiguar qué ocurrió en el polémico pleno del 30 de julio, que acabó con una bronca monumental. En la sesión, los concejales del PP y de Izquierda Unida rechazaron con sus votos un polémico convenio urbanístico por el que se recalificarían 900.000 metros cuadrados de terreno, propiedad del empresario José María González de Caldas. A cambio, el Ayuntamiento recibiría seis millones de euros por los aprovechamientos urbanísticos. Además, la operación permitiría “salvar” al Real Jaén, obligado por entonces a pagar una deuda de 419.000 euros contraída con los futbolistas.
El convenio no salió adelante, lo que originó un grave enfrentamiento entre directivos y seguidores del Real Jaén y algunos miembros destacados de IU. La trifulca acabó a golpes, el pleno tuvo que suspenderse y la Policía Local se empleó a fondo. Incluso, llegó a retener durante casi una hora a uno de los ahora imputados, el empleado del club Vladimir S. “Lo que yo hice aquella mañana fue dar la cara por una institución con ochenta años de historia y que estaba a punto de desaparecer”, recuerda Carlos Sánchez. Y añade: “Lo que se produjo claramente fue un forcejeo, no una agresión o golpes”.
Por eso, el máximo accionista del club asegura que la imputación por un delito de desórdenes públicos es “desproporcionada”. “De todas maneras, estoy tranquilo”, explica. Incluso ironizó sobre su situación: “Hasta ahora, era uno de los pocos presidentes de clubes del fútbol español que no estaban imputados por alguna causa judicial”.
Carlos Sánchez se pone más serio al hablar de los dirigentes de IU con los que se enzarzó en la polémica sesión plenaria: “Me sorprende que ellos no estén imputados tal y como yo lo estoy. Es una situación, por lo menos, paradójica”, aclara. El máxima accionista del Real Jaén quiere dejar claro que tiene “respeto máximo por la Justicia y por sus instituciones” y, al mismo tiempo, especifica que no dejara que nadie “manche” el nombre de la entidad deportiva.
El proceso judicial abierto contra Carlos Sánchez, su hija Tamara y Vladimir S. está todavía en su fase inicial. Está previsto que el primer paso se produzca el próximo 30 de septiembre, cuando los tres imputados presten declaración en el Juzgado de Instrucción número 4 de Jaén. La juez Carmen Ballesteros será la encargada de dirigir el interrogatorio. Después, la magistrada deberá decidir si sigue adelante con la causa o si, por el contrario, la archiva al considera que los procesados no cometieron infracción alguna.