Javier Esturillo / Jaén
La “Playa del Lagarto” no levanta, precisamente, simpatías entre su competencia más directa. Los parques acuáticos de Granada y Córdoba —“Aquaola” y “Aquasierra”, respectivamente— advierten de que su apertura llevará a la “ruina” a las tres instalaciones, porque “no hay mercado suficiente para todos”.
Como una auténtica amenaza. Así ve la directora gerente de “Aquaola”, Raquel Rodríguez, la inminente entrada en funcionamiento del parque acuático que el Ayuntamiento de Jaén construye junto al barrio de Valdeastillas. En su opinión, pone en grave riesgo la supervivencia de los recintos de Granada y Córdoba, lo que significa, ante todo, “pérdida de puestos de trabajo”. No en vano tanto uno como otro dependen en buena medida de las visitas que reciben desde Jaén. Sin ir más lejos, el 40% de los usuarios del “Aquaola” procede de la capital jiennense y del resto de municipios de la provincia mediante viajes organizados por grupos y colectivos o de manera individual. “Nos nutrimos básicamente de gente del interior. Hablamos de un turismo que no se renueva y que sólo viene dos o tres días a la semana”, apunta Raquel Rodríguez.
Además, recuerda que las temporadas de este tipo de parques acuáticos se limitan a los tres meses de verano, por lo que el margen de beneficios es sensiblemente inferior al de otros recintos recreativos que se encuentran, por ejemplo, en la costa. Tanto el “Aquasierra” como el “Aquaola” ya han dado por concluida la campaña estival de 2010. El de Villafranca (Córdoba) lo ha hecho con 40.000 visitas, mientras que el de Cenes de la Vega (Granada) lo hará hoy con 46.000.
Sin embargo, lo que más escama a la directora gerente del “Aquaola” es la utilización del dinero público, en concreto de los fondos anticrisis de los gobiernos central y autonómico, para la construcción de la “Playa del Lagarto”. “En absoluto significa que Jaén no tenga derecho a tener un parque acuático, cualquier empresa privada está en su derecho a construirlo. Lo que es sorprendente es que lo haga una empresa pública, con fondos públicos, procedentes del plan E, y que va a hacer competencia a dos empresas que llevan más de veinte años en el sector, que ya de por sí es complicado en la zona interior de Andalucía. La viabilidad de los tres parques es imposible”, sentencia. Para Raquel Rodríguez, “lo primero que se deduce de esta iniciativa es que los políticos no tienen ni idea de política ni de negocios”. “Si creen que un parque acuático de nueve millones de euros lo van a amortizar con la población de Jaén, están en un sueño”, añade. En esta misma línea, considera que la “Playa del Lagarto”, el proyecto estrella del PSOE, junto con el tranvía, para este mandato, sólo sirve para el “lucimiento de los políticos” y “no para salir de la crisis” que sufre el país y la comunidad autónoma. “Los accionistas del ‘Aquaola’ y el ‘Aquasierra’ perderán su dinero; con respecto al parque de Jaén lo perderemos los contribuyentes”, lamenta. Tampoco entiende la responsable del “Aquaola” es “abrir un parque acuático a finales del mes de septiembre”, cuando el resto tienen sus puertas cerradas. “Cuanto menos nos resulta llamativo, al igual del poco tiempo que han empleado en construirlo, porque dos meses no es tiempo suficiente”, aclara.
De cualquier forma, el equipo de Gobierno no tiene intención de dar marcha atrás e insiste en que la “Playa del Lagarto” estará a disposición de los jiennenses para su uso y disfrute a finales de septiembre. Queda por definir la sociedad mixta que explorará las instalaciones.