Rafael Abolafia/Jaén
Manuel todavía no sabe que ha perdido la visión de su ojo izquierdo. “¿Cómo se lo digo?", se pregunta su madre casi entre lágrimas. A este niño de 8 años un compañero del colegio Santo Tomás le clavó un lápiz durante un forcejeo producido en la propia clase.
La familia pide Justicia. “Sólo sé que aquel día yo dejé a mi pequeño en el aula y que estaba completamente sano. Cinco minutos después, me llamaron del centro y mi hijo ya no veía”, explica María Dolores López, una vecina de la capital que, desde hace un mes, vive una pesadilla. “Sólo quiero que se aclare lo que pasó. No pretendo que me den dinero, ni que se condene a nadie, sólo saber qué ocurrió para que mi hijo se haya quedado ciego de un ojo”, se lamenta la madre de Manuel. Los hechos ocurrieron el pasado 12 de diciembre de 2008, en el colegio público Santo Tomás, en la clase de segundo curso de Educación Primaria. Apenas habían pasado cinco minutos de las nueve de la mañana y los niños todavía estaban sentándose en sus pupitres. Al parecer, la profesora ya estaba en clase. “Mi hijo me ha contado que iba, junto con otro niño, de pupitre en pupitre y, que el alumno que le clavó el lápiz se interpuso”, relata María Dolores López.
El parte médico recoge que Manuel sufrió una “herida penetrante en la córnea” y “un estallido del globo ocular”. Tuvo que ser intervenido de urgencia con anestesia general y no fue dado de alta hospitalaria hasta el pasado día 8 de enero. Desde entonces, se recupera en casa: “No puede salir, porque corre mucho peligro de infección”, asegura la madre. Ayer mismo, el menor tuvo que acudir a una de las revisiones periódicas que tiene programadas en el servicio de Oftalmología. Debe visitar al especialista cada quince días. María Dolores López explica que los médicos le han dado un diagnóstico muy pesimista: “Me han dicho que es casi imposible que recupere la visión del ojo. Están luchando por que conserve el órgano, pero, simplemente, por una cuestión estética”, agrega. Mientras, la madre ha emprendido el camino judicial para aclarar lo que ocurrió aquel 12 de diciembre en el colegio. Ha presentado una denuncia en la que relata lo sucedido y pide al juez que realice las pruebas pertinentes para determinar si los hechos son constitutivos de delito. En este sentido, pide la declaración de la profesora y del director del colegio Santo Tomás. Del mismo modo, considera que la Consejería de Educación y Ciencia es responsable civil de los hechos, por lo que reclama que se le requiera la póliza del seguro que, por ley, debe tener contratada. La denuncia, por la vía penal, tiene pocas posibilidades de prosperar.
| Comentarios |
|





















