M. J. Velasco / Jaén
El artista onubense Arcángel ofreció la última de las actuaciones del ciclo Flamenco viene del Sur en una velada memorable en la que la calidad de su cante y el buen hacer de Miguel Ángel Cortés al toque supusieron el broche de oro de una iniciativa que también contó con el pianista Dorantes y el bailaor Antonio el Pipa.
El cantaor Francisco José Arcángel Ramos, “Arcángel”, cerró ayer el ciclo Flamenco viene del Sur con una emocionante actuación en el Nuevo Teatro Infanta Leonor. Para abrir boca, el artista salió sólo al escenario para dar una muestra del poderío de su garganta, que le hizo meterse al público en el bolsillo desde el comienzo. Después se le unió el guitarrista Miguel Ángel Cortés, que cuando subió a las tablas dio buena muestra de su arte al toque antes de sumarse la letra. Ambos intérpretes protagonizaron una velada en la que no faltaron seguiriyas, soleás, cantes de Levante, alegrías y, por supuesto, fandangos de Huelva, en los que Arcángel se lució especialmente al ser el cante más representativo de la tierra que lo vio nacer. Con una sobria puesta en escena, el onubense consiguió deleitar a los aficionados, que tuvieron ocasión de deleitarse con el artista, que se alzó con el Premio Nacional Flamenco Activo de Úbeda en 2002. En la actualidad, compagina comparecencias artísticas especiales con actuaciones de promoción de su último trabajo discográfico, Zambra 5.1, con el que homenajea a su admirado Manolo Caracol.
Su ejecución puso el broche de oro a una iniciativa que reunió a tres grandes nombres del flamenco desde el pasado mes de febrero. El pianista sevillano Dorantes, acompañado de la bailaora Pastora Galván, fue el encargado de inaugurar Flamenco viene del Sur con el programa Flamenco session, un espectáculo con el que recreó su propia obra, con interpretaciones abiertas a la improvisación que, combinadas con el duende de Galván, configuraron una noche mágica sobre el escenario del “Infanta Leonor”. Después llegó el turno de la compañía de Antonio el Pipa, que representó su último montaje, De tablao, en el que ofreció un completo programa que incluyó bulerías, cantiñas, tarantas guajiras, soleás y romances.
La Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco, organizadora del ciclo, se volcó con la capital de la provincia para convertirla en un referente del cante jondo en el ámbito nacional. Durante las tres citas, los artistas ofrecieron lo mejor de sí mismos y aficionados y peñas de diferentes municipios no dudaron en acudir.
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