Diana Sánchez /Jaén
La fuerza y la riqueza de la imagen enfocada en la parte más humana de los excluidos se muestra con la exposición de fotografía Los excluidos. Una colección resultado del segundo certamen organizado por la Fundación Caja Rural de Jaén abierta en la Escuela de Arte “José Nogué”.
Las marcas que el tiempo fija en el rostro de un hombre son las claves para entender que la identidad es propia y una fuente de riqueza. Pero al mismo tiempo pueden reflejar el cansancio de un pueblo excluido. Son las dos caras que se pueden leer del retrato ganador del concurso de fotografía convocado por la Caja Rural de Jaén y que se muestra, junto al resto de trabajos presentados, en una muestra ubicada en la Escuela de Arte “José Nogué”. Una obra titulada Ansi, Marruecos realizada por el malagueño José Luis García. Una colección de instantáneas enfocadas con la sensibilidad de los participantes que participan en esta segunda edición y que se acercan, con sus objetivos, a algunas de las culturas más marginadas en el planeta. Con blanco y negro, Antonio Damián Gallego, ganador del segundo premio, destaca el exotismo africano de una joven de Mali, titulada Belleza. Falajé. La mirada desconfiada de un niño mutilado le valió el tercer puesto al alicantino Leonidas Spinello, con El Encuentro. Una imagen llena de color pero al mismo tiempo cargada de tristeza.
La calidad de los trabajos presentados dio lugar a la elección de tres accésit. Por un lado En los arrozales del gijonés Ramón Fernández, ubicado Vietnam, I am from Namibia, de la ubetense Catalina Gómez, en la que aparece un bebé africano. El último premio titulado Hacia la meta de un nuevo orden mundial de la viguesa Cristina Ulloa, en la que la ausencia humana deja protagonismo al levantamiento de dos edificios de distintas épocas y culturas en un mismo lugar. Con técnicas diferentes trabajadas por medio de la luz, la cámara y el papel fotográfico, las imágenes introducen al espectador en un mundo olvidado y oculto, para apreciar la belleza, la ternura, la rabia, la apatía, la miseria o la esperanza de pueblos seguidores de costumbres que los personalizan. Culturas que huyen de la globalización liderada por las superpotencias y que dejan la impronta de mujeres collares que les cubren todo el cuello o las pinturas indígenas con las que muchas tribus decoran sus cuerpos. La exposición también recrea paisajes coloridos, como mercados llenos de especias que consiguen despertar el olfato a quien se acerca para disfrutar de la fotografía. Después de viajar por distintos puntos de la provincia, la muestra permanecerá en la Escuela de arte “José Nogué” en horario de nueve a dos de la mañana hasta el próximo 5 de febrero.
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