Isabel Morillo / Sevilla
El Partido Popular andaluz reunió, ayer, a parte de su equipo titular para la próxima campaña de las elecciones autonómica. Javier Arenas se rodeó de un grupo de 22 personas, muchos independientes, capitaneado por el exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y coordinado por el exandalucista Rafael Carmona.
Estas personas son las encargadas de elegir el que será el eje de la campaña, el programa económico. Habrá un borrador dentro de un mes y medio, que pasará a las redes sociales para añadir propuestas ciudadanas. Entre los asesores están el presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos, un dirigente de Asaja, profesores universitarios y concejales.
Dentro de la ofensiva fiscal en clave electoral emprendida por los partidos en el ámbito nacional, el líder del PP andaluz anunció que si llega a presidir la Junta eliminará un jugoso bloque de impuestos autonómicos. Tributos que, atendiendo a las cifras del último Presupuesto, suman casi 500 millones de euros en ingresos, aunque la Junta ya ha efectuado ajustes a la baja a sus previsiones de beneficios fiscales. Consideró “sagrado” suprimir el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que incentiva, a su juicio, “la fuga de empresarios”.
Bajo este concepto las arcas autonómicas recibieron, según la Ley de Presupuesto de 2011, 483 millones de euros.
En la línea de lo anunciado por Mariano Rajoy, Arenas prometió un “balón de oxígeno” a pymes y autónomos. Y además, previó la supresión de los nuevos tributos, creados bajo la presidencia de José Antonio Griñán y en vigor desde este ejercicio, que se pusieron en marcha con el espíritu de elevar la carga fiscal a los más ricos y a los que contaminan. Entre estos está la tasa de cinco céntimos sobre las bolsas de plástico, o el polémico canon del agua, que tiene en pie de guerra a los alcaldes del PP –son los ayuntamientos los que tienen que recaudarlo–.
Aunque fue preguntado expresamente sobre el impuesto que grava los depósitos bancarios, el líder popular eludió responder. El impuesto a la banca, por el que la Junta estimó una recaudación de 132 millones de euros en 2011, ha sido uno de los símbolos del Ejecutivo andaluz para defender lo que entienden como una política fiscal de izquierdas, que haga recaer las consecuencias de la crisis sobre quienes más tienen. Es decir, bajo el mismo argumentario con el que el Gobierno central ha decidido reponer el Impuesto de Patrimonio a las grandes fortunas. Igual que el PP se abstuvo en el Congreso sobre esta medida, a pesar de rechazarla públicamente, ayer Arenas eludió decir si eliminaría el gravamen a los bancos.
La receta del PP andaluz, inspirada por la etapa de Aznar y los “cinco millones de empleo que se crearon en sus ocho años”, se enuncia bajo la premisa de que “es imposible salir del drama del paro mientras Andalucía sea la comunidad donde más impuestos se pagan”. Cuando la obligación del déficit cero acorrala las cuentas públicas, el PP-A no precisa cómo se resarcirán las arcas del mordisco que supone quitar estos impuestos. La teoría es que aligerando carga fiscal se reactivará la economía, se creará empleo y subirá el consumo, lo que enjugará cualquier pérdida.
El presidente del PP-A declaró el paro como su principal “obsesión” y lo calificó “desgraciadamente como el hecho diferencial” andaluz.
Los populares no incluirán ninguna cifra concreta de creación de empleo en su programa. Lo dejó claro ayer Arenas después de que semanas atrás el portavoz del PP, Esteban González Pons, anunciara la creación de 3,5 millones de empleos en el país. Cifra enfriada después por su partido. “No vamos a trabajar en un programa electoral sino en un programa de gobierno, sin concesiones a la galería, realista”, dijo.
presupuesto. La secretaria de Organización del PSOE-A Susana Díaz, avanzó en Canal Sur que el presupuesto para 2012 será “austero”, pero garantizará el Estado del Bienestar.
“En Andalucía no se toca ni se recorta la educación pública, la sanidad pública y las prestaciones sociales”, sentenció. Díaz consideró “de justicia que los que más tienen paguen más y arrimen el hombro” a través del Impuesto de Patrimonio. Defendió que “una de las aportaciones al debate nacional desde el PSOE andaluz es la redistribución de la presión fiscal, porque las clases medias y trabajadoras, muchos funcionarios, han sufrido más la crisis, por encima de lo que les correspondía”.
Desde IU, su coordinador regional, Diego Valderas, anunció un plan en Andalucía para reducir la tasa de paro un 50% en cuatro años, con la creación de 500.000 puestos de trabajo.
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