El presidente del colegio cooperativa Andrés de Vandelvira, José Luis Ortega, se ajustó escrupulosamente a los tres minutos recomendados por la organización para el discurso. Tiempo más que suficiente para reflexionar sobre un 'sueño hecho realidad', que, hoy en día, forma a más de setecientos cincuenta alumnos, y para 'pecar de inmodestia', porque se trata —dijo— de 'un premio muy merecido'.
Ortega, que tuvo elaborar el discurso sobre la marcha, ya que perdió el que tenía preparado, hizo “caso a su abuela” y no se olvidó de dar las gracias a Diario JAEN y al jurado por un galardón que llena de “ilusión y orgullo” no solo a la actual comunidad educativa del Andrés de Vandelvira, sino a los 2.500 alumnos que han pasado por sus aulas desde 1975.
También quiso compartir el reconocimiento con los padres y madres de los escolares, la federación de centros de enseñanza de economía social y el barrio de La Glorieta, donde se ubica el colegio. En ese instante, Ortega recordó a las personas que hace treinta y seis años “transformaron una necesidad en un sueño que todavía perdura”. “Sin su valentía nada hubiera sido posible”, subrayó. Ortega subió al escenario acompañado con la directora del centro, Isabel Herrera, para recibir el Jiennense del Año de manos del consejero de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila.






















