Vídeo.-Pocas veces se reconoce la labor de una empresa que año tras año y generación tras generación, levanta un negocio hasta situarlo en los puestos de cabecera de su sector.
Este es el caso de la firma Hijos de Felipe Martínez que ayer, en nombre de José y Pedro Martínez, los dos hermanos gerentes de la compañía, se sintió orgullosa de ser “profeta en su tierra” con un producto estrella: el jamón. Para ellos, ser Jiennense del Año, en la modalidad de Empresa, es una distinción que los obliga a convertir las ilusiones en realidades, sobre todo en momentos difíciles como los que se viven ahora. “Además, nos proponemos potenciar nuestra trayectoria empresarial más allá de los beneficios, que también los hay, a la consolidación y proyección internacional”, se propuso José Martínez. En esta misma línea, animó a sus compañeros empresarios a seguir idéntico camino recorrido por su firma —ahora también encabezada por la tercera generación, integrada por mujeres— y que no es otro que cubrir nuevas etapas, nuevos mercados y nuevos retos. Todo ello por un objetivo común y que no es otro que avanzar y expandirse en unos tiempos complicados. Premios como el de ayer animan a la compañía jiennense a continuar adelante y contribuir, con su pequeño granito de arena, a ensalzar un Jaén del que se siente orgullosos y que llevan en el corazón.
Jamones Martínez
Hijos de Felipe Martínez es hoy, después de seis décadas de experiencia, dedicación y progreso, un excelente ejemplo del buen artesano jamonero combinado con un concepto empresarial que se basa en la modernización y en la visión de futuro. La empresa nació en 1948, de la mano de Felipe Martínez Guirado
y Francisca Martínez Martínez. Sesenta y dos años después, una tercera generación, integrada por cuatro de las seis nietas de los fundadores, continúa la senda de sus progenitores. El proceso de elaboración de Jamones Martínez parte de una intensa y cuidada tarea de selección de la carne de cerdo blanco e ibérico de crianza, procedente de los mejores criadores y mataderos homologados de acuerdo con las exigencias de la Comunidad Económica Europea en materia de control de calidad.
Con una facturación de
catorce millones de euros en el año 2009, la firma está más que consolidada en el mercado jiennense y ahora se abre paso en el internacional. En estos momentos, su negocio de ibéricos se expande, poco a poco, a otros mercados, como son Francia, Alemania, Portugal, Australia
y Hong Kong.























