La Asociación para la Lucha contra las Enfermedades de la Sangre de Padres de Niños con Cáncer, ALES, cumple dieciocho años de trabajo en la provincia. La mayoría de edad es un buen momento para hacer balance de los logros conseguidos pero, también para marcarse nuevos retos. El cáncer infantil es un auténtico drama que sufre una buena cantidad de familias.
Cada año, según los datos del Complejo Hospitalario de Jaén, se detectan entre diez y trece afecciones relacionadas con la oncohematología infantil en la provincia. Afortunadamente, cada vez es mayor el índice de supervivencia a la enfermedad. Sin embargo, la asociación ALES lo tiene muy claro: seguirá trabajando hasta que se logre una curación del cien por cien. Y para ello es necesario continuar con su labor de apoyo, pero también de “presión” a los investigadores para que no cesen de buscar soluciones a este terrible problema. Es preciso que los menores cuenten con la atención más cualificada y que abarque la mayor cantidad de especialidades posibles para no quede ni un resquicio médico sin estudiar. Es fundamental que los pequeños afectados y sus familias tengan la mejor atención psicológica para afrontar la dolencia desde una óptica de lucha. Y es imprescindible que los niños disfruten de la atención educativa adecuada para que los tratamientos no interfieran en su desarrollo escolar en el futuro. En todos estos frentes trabaja ALES en la provincia desde hace casi dos décadas.























