
Respetable es la moda actual de aprovechar las feria y fiestas del pueblo para irse unos días a la playa. Respetable, pero que muy respetable, que cada cual hace con su vida lo que le viene en gana; para eso es su vida y su dinero, principalmente. Pero no comparto la corriente consumista que impera, uno es de los otros, de los verbeneros, de los que se crecen en chiqueros de barra y se acuesta siempre con un abrazo entre pecho y espalda de un amigo de correrías de infancia o una fugaz mirada suelta con el primer amor platónico.




















































