Respetable es la moda actual de aprovechar las feria y fiestas del pueblo para irse unos días a la playa. Respetable, pero que muy respetable, que cada cual hace con su vida lo que le viene en gana; para eso es su vida y su dinero, principalmente. Pero no comparto la corriente consumista que impera, uno es de los otros, de los verbeneros, de los que se crecen en chiqueros de barra y se acuesta siempre con un abrazo entre pecho y espalda de un amigo de correrías de infancia o una fugaz mirada suelta con el primer amor platónico.
O con el segundo, mientras sea también platónico. Eso ensancha el alma, te da vitaminas de las que no cuestan un euro y, llegado el caso, es capaz de luchar contra el bichito de la depresión porque hace la vida más llevadera. Nada mejor, nada más saludable, nada más bueno que compartir momentos con quienes tienes al lado desde chicos. Siempre estuvieron ahí, aunque ahora la distancia del trabajo, la familia o los líos de cada quien nos lleve por derroteros distintos. Te quisieron entonces y te quieren ahora. Busque, compare y si encuentra algo mejor, pues eso, se va a la playa, a dejar dinero fuera. Uno como que se queda por aquí convencido de lo que hace (ir de verbena en verbena) y cómo lo hace (junto a una gran tropa siempre), que ya saben el dicho popular: “La vida son tres días y dos estamos enfadados”. Así las cosas, qué mejor que en el tercero, verbenear. No recoge el infinitivo “verbenear” ningún diccionario y bien que pudiera hacerlo para que tuviese eco sonado y gracioso lo que decenas, cientos, miles de gentes de toda esta bendita tierra estamos ahora haciendo. Sí recoge “verbenero” y al sustantivo mayúsculo y con tatuaje permanente me acojo en esta tercera Carta de Agosto, la de otra confesión íntima. Si la primera era para tomar aire y respirar después de tanto ajetreo y la segunda para dejar sentados cuatro mandamientos de la mesita de noche de un juntaletras normalito, sirva esta para contarles en qué gasta uno su tiempo libre. Nada nuevo, ya ven, dejarse llevar por la familia, por los amigos, por la música y por el fresquito. Todo sin moderación, que para eso ya tenemos la bebida. Verbena, baile al aire libre. Verbenear, compartir el aire, la libertad y los amigos, sin problemas de tiempo ni de estrés.
A media voz
Uno de mis muchos errores en esta vida fue no hacerme con una caseta de feria y venderla año a año
Atrasado, que no suspendido
No hay tiempo material para darle la vuelta al calcetín a San Lucas 2008. Queda atrasado, que no suspendido (esperemos) el cambio de ubicación de casetas y cacharricos. Todo seguirá igual, lo primero en las tres plataformas de arriba y lo segundo, abajo del todo, donde el mercadillo. El orden (y la ley), el sentido común y la buena imagen dicen que hay que cambiar San Lucas para que siga creciendo. Y, sobre todo, para acabar con los reinos de taifas y con la picaresca.
ADIVINA...
¿Quién está parando el homenaje que Jaén le debe al cantor de “Andaluces de Jaén”, Paco Ibáñez?
14-10-07
LA CLAVE
Por dinero no se ponen de acuerdo las administraciones (todas del mismo color) y se pospone una y otra vez una deuda que debería esta ya saldada
ADIVINANZA
¿Qué calle muy cercana al nuevo paso subterráneo podría ser la primera que cambiara su nombre franquista?
21-10-07
LA CLAVE
Tres meses después, Alféreces Provisionales, la popular “Cuesta de los Civiles”, pasó a llamarse tenor Alfredo Kraus, en homenaje a quien bien quería a Jaén
La perla de la semana
¿Quién ha estado a punto de ser el relevo de María del Mar Moreno al frente de la Consejería de Obras Públicas? Es de Jaén, aunque suene extraño, y se quedó a las mismas puertas
Y al fresco
“Los taxistas reclamanmás seguridad tras el secuestro de un compañero” >>Da escalofrío la violencia que “gastan” los rumanos >>”La capital se llena de obras paramejorar sus barrios” >> Por favor, que dentro de unosmeses no las levanten porque se les olvidó algo
| Comentarios |
|






















