A lo largo de mi trayectoria profesional he podido ser testigo directo en numerosas ocasiones, a través del objetivo de mi cámara, de la riqueza de las diversas muestras de fervor popular en numerosos rincones de la provincia. Tradiciones transmitidas de padres a hijos que van más allá de la propia expresión de fe y que forman parte de la esencia y la idiosincrasia de un pueblo.
El pasado sábado, miles de personas arroparon a la Virgen de la Cabeza en su peregrinar hasta la Catedral de Jaén. Una muchedumbre aguardó pacientemente para encontrarse con La Morenita y la arropó hasta el primer templo de la Diócesis, que desde esa noche se ha convertido en un continuo ir y venir de devotos llegados de múltiples rincones para rendir homenaje a la Reina de Sierra Morena. Basta con tener los ojos bien abiertos para percibir los cientos de ojos que a duras penas consiguen retener las lágrimas al recordar a los que ya no están o al pedir por aquellos sí están y a quienes la vida no sonríe... Basta con tener los oídos bien abiertos para escuchar con se eriza al vello de una Plaza de Santa María abarrotada para ver a la Señora cruzar la puerta del Perdón... Basta, simplemente, con tener la curiosidad de conocer como siente Jaén... Y dejarse llevar.
La moda flamenca Natividad Abascal y Romero de Toro, conocida como Naty Abascal (d), tras recibir de manos de la duquesa de Alba (c) una placa que representa el máximo galardón que la patronal de la moda flamenca entrega cada año, y lo ha hecho por su "valiosa promoción del traje de volantes como icono de moda y alta costura", en el XVIII Salón Internacional de la Moda Flamenca (SIMOF). Junto a la duquesa de Alba, la exmodelo y empresaria Raquel Revuelta (i). EFE/José Manuel Vidal