Ocurrió en un día con un sol espléndido y con temperaturas superiores a los cuarenta grados. La fuente que adorna el Parque Gran Bulevar Juan Pablo II invitaba a un refrescante baño. Una joven extranjera llegó y no se lo pensó dos veces. Abrió su esterilla, se desnudó y, tumbada boca abajo, se quitó la parte de arriba de su traje de baño para evitar cortes en su monumental cuerpazo.
Tres jóvenes que, con los pies en el agua, disfrutaban de la agradable jornada, se quedaron perplejos al ver el desparpajo con el que la mujer se despojó de sus vestiduras para sucumbirse a las bondades del sol al borde de la improvisada piscina. La imagen, captada por nuestro fotógrafo Agustín Muñoz, da muestra de lo que ocurrió después. El vigilante de seguridad, escoltado por jardineros y curiosos, se acercó a la joven y le invitó a vestirse antes de ocasionar un escándalo público. Pero no se dio cuenta de que el escándalo lo produjo él, con la “catetería” de coartar la libertad a una persona que, lejos de cualquier atisbo de exhibicionismo, lo único que hizo es tomar el sol. En Jaén hay playa, sí, pero con demasiados mirones y “metementodo”.
La moda flamenca Natividad Abascal y Romero de Toro, conocida como Naty Abascal (d), tras recibir de manos de la duquesa de Alba (c) una placa que representa el máximo galardón que la patronal de la moda flamenca entrega cada año, y lo ha hecho por su "valiosa promoción del traje de volantes como icono de moda y alta costura", en el XVIII Salón Internacional de la Moda Flamenca (SIMOF). Junto a la duquesa de Alba, la exmodelo y empresaria Raquel Revuelta (i). EFE/José Manuel Vidal