No sé si estarán de acuerdo conmigo en que, a tenor de cómo estaban las calles de la capital en los últimos días del año, da la sensación de que los jiennenses han tirado la casa por la ventana en compras y más compras. Es como si se hubiera retenido el gasto todo el año para soltar la cuerda al final, justo a tiempo para salvar al pequeño comercio de la catástrofe económica que les amenaza desde hace demasiado tiempo. Llovió euros en los establecimientos comerciales acostumbrados ya a la soledad y, a pesar del mal tiempo, el centro de la ciudad se llenó de gente como nunca bajo el paraguas de la crisis. Hasta los aparcamientos colgaron el cartel de “completo”, un cierre que ocasionó monumentales atascos en los principales cuellos de botella de Jaén.
Imposible era acceder al parking de San Francisco en la víspera de Nochevieja. Un policía local impedía la entrada con el fin de evitar embotellamientos viarios en el entorno con un humor emparentado con el temporal que azotaba a la capital. Los únicos que agradecieron el caos fueron, por supuesto, los comerciantes.
Dos pájaros de un tiro Dos pájaros llamados Joan Manuel Serrat (i) y Joaquín Sabina -"un colibrí y un cuervo", dicen ellos- han querido mitigar la crisis con una nueva gira internacional y un disco con temas inéditos, "La orquesta del Titanic", que han presentado hoy en la Casa de América de Madrid. EFE/Emilio Naranjo