El Partido Popular cambia el azul de la gaviota por el verde de los árboles para escribir un nuevo capítulo en su historia. Una historia que, en los dos últimos años, está jalonada de comportamientos impropios de una fuerza política que no sabe cuál es su sitio en la oposición. Lo tuvieron fácil al principio, cuando un pacto entre “perdedores”, como dice su candidato, provocó el cabreo generalizado entre muchos miles de jiennenses. También perdieron la oportunidad más tarde, cuando se produjeron los desencuentros entre los socios de Gobierno, propios, por otra parte, de la convivencia de un matrimonio que poco se conocía. Sin embargo, lo cierto es que el Partido Popular no supo ni sabe aprovechar los momentos coyunturales, aquellos que tensan la cuerda y que ofrecen en bandeja la posibilidad de hacer política de verdad. No como la del martes, la del miércoles o la del jueves.
Es gracioso y, sobre todo, lamentable ver cómo los concejales de un partido que gobernó durante doce años la capital pierden el tiempo delante de tres árboles y protagonizan una sonada ausencia en el pleno, su verdadera obligación institucional. Ni es su estilo ni es el camino para llegar a la Alcaldía de una ciudad. Sus propios militantes le recriminaron, en la misma Plaza de las Batallas, su actitud. Un comportamiento que sólo tiene como justificación la promesa que, el 1 de junio, el Partido Popular realizó a los jiennenses de paralizar cualquier intento de tala de árboles por las obras del tranvía. Olvidan todas las zonas verdes que se perdieron, por poner un ejemplo, en el Paseo de la Estación y en la calle Virgen de la Cabeza para la construcción del aparcamiento Avenida. Y nadie se encadenó a un árbol ni armó semejante y lamentable espectáculo. Si eso es hacer política, qué nos quedará por ver.
La moda flamenca Natividad Abascal y Romero de Toro, conocida como Naty Abascal (d), tras recibir de manos de la duquesa de Alba (c) una placa que representa el máximo galardón que la patronal de la moda flamenca entrega cada año, y lo ha hecho por su "valiosa promoción del traje de volantes como icono de moda y alta costura", en el XVIII Salón Internacional de la Moda Flamenca (SIMOF). Junto a la duquesa de Alba, la exmodelo y empresaria Raquel Revuelta (i). EFE/José Manuel Vidal