
Un pequeño y selecto grupo de aficionados acompañó al Real Jaén en la que podía ser la definitiva contienda por el ascenso. Como los 300 mejores soldados espartanos siguieron con fe ciega a Leónidas hasta la batalla de las Termópilas para enfrentarse ante los persas, doce autobuses fueron las falanges en las que se unieron estos 700 aficionados para conquistar La Balastera.
El escenario de la escaramuza era desigual porque acompañaba al Palencia una infantería pesada compuesta por más de 7.000 aguerridos combatientes, pero el Real Jaén tenía cita con su mitología deportiva. Una prueba de fuego para estos 700 iluminados que recorrieron 600 kilómetros con fe ciega en su equipo. El gol de Castellanos, redimido tras su fallo en La Victoria, fue la punta de lanza que minó la moral del rival y el zapatazo de Solabarrieta, en la segunda parte de la prórroga, el certero golpe con el que enmudeció un estadio preparado para entonar el alirón.
En aquella histórica batalla los espartanos sólo consiguieron gloria, la victoria, finalmente, fue para los persas. Este no fue el caso. Ahora, el Real Jaén quiere cambiar su historia y tiene licencia para soñar ante el Barcelona B y derecho a disfrutar de los efímeros laureles de una victoria con sabor épico. Así lo cuentan esos 700 fieles seguidores que escribieron, este domingo, una bella página de la historia del Real Jaén.
Capturada del Canal RealJaén en Youtube: "El Solabarriazo":