
Alicaída empezó la semana futbolera con ese espejismo de partido perpetrado por el Real Jaén en su lucha por el ascenso. Sólo la grada se comportó como la ocasión merecía, del equipo, pocas y malas noticias. Pero igual que esa legión de aficionados que abandonaban cabizbajos
La Victoria (todavía no le han cambiado el nombre a pesar de los prontos revisionistas), al final, pasada la inevitable decepción, nos aferramos a la ilusión de que las cosas pueden cambiar. Además contamos con un aliado que, aunque no combate las medianías que nos envuelven, ayuda a sobrellevarlas: el humor.
Sólo así asimilamos que la mal recauchutada Belén Esteban sea nuestro sólido icono nacional o que por nuestras pantallas se paseen pijas de encefalograma plano para enseñarnos como despilfarran sus vidas y mostrarnos sus pomposas casas vacías. ¿Para cuándo un programa de españoles jodidos a la vuelta de la esquina? En tiempos de recortes presupuestarios, las productoras encontrarían un montón de “historias humanas” sin tanto viaje. Somos un país ocurrente, nuestros políticos los primeros. Hasta el siempre melifluo Durán i Lleida, con sus gafas tan chulas, tira de manual para arremeter contra el PER y su “voto cautivo” y, además como novedad, aportamos en clave provincial las desafortunadas declaraciones de la senadora socialista Adoración Quesada para quitar hierro a las cifras del paro en Bailén. Qué si parados de fiesta y romería, con BMWs… Bien, por partes, y por no aburrir, el PER para el jornalero que trabaja la tierra cuando puede y para el resto de estafadores que viven de la sopa boba o complementan sus cuentas bancarias con el erario de todos, ahí está el INEM y los políticos con cargo para acabar con abusos generalizados. Sean valientes, son tiempos de catarsis, pónganle el cascabel al gato. También podemos entretenernos, esta vez en clave capitalina, con nuestra candidatura a la “Escoba de plata” como una de las ciudades más limpias de España. Qué alguien piense que este Santo Reino, en estado de sitio por el tesoro del tranvía y sucio por empeño ciudadano, puede optar a tan vital mención, es porque derrocha mucho humor. Está bien, como broma está bien.
Para cierre, y votada por mí mismo como la frase del mes por mezclar sabiamente ironía, tristeza y humor, la frase de Paco González en su despedida de sus oyentes, tras su tormentosa ruptura con la SER, vía facebook:
"Postdata para Pepe. Después de tantos años como te estuvimos pidiendo un purito, al final... me lo han metido"
Para que la sonrisa no dependa del político de turno, el periódico reincorpora como fijo a las páginas de opinión a nuestro humorista de cabecera: Juan Carlos.