La pesadilla vuelve a repetirse. Apenas nueve meses después, los vecinos de la pedanía de San Julián ven de nuevo cómo el agua y el barro pasan sin llamar a los salones de sus casas y violan algo tan sagrado como es el hogar propio.
A diferencia de la ocasión anterior, esta vez pudieron poner a buen recaudo, con el tiempo suficiente, la mayor parte de sus pertenencias y, por fortuna, alguien se acordó de Santa Bárbara antes de que empezara a tronar. A partir de ahí, más de lo mismo: éxodo forzoso al hotel de turno, regreso con el alma encogida ante la incertidumbre de lo que uno puede encontrarse y choque frontal con la cruda realidad. Otra vez, desesperación, impotencia y dolor al constatar que algo para lo que ya se han prometido soluciones con anterioridad vuelve a estar encima de la mesa sin que se materialice el compromiso sellado sobre el barro aún fresco. El delegado del Gobierno andaluz en Jaén, Felipe López, volvió a comprometerse en su visita a las zonas afectadas. Los vecinos esperan que esta sea la vez definitiva, mientras limpian lo que el temporal intentó arrebatarles de nuevo, con la impotencia de Sísifo y la certeza de que, si no se adoptan medidas en serio, la situación volverá a repetirse. Mientras, el corazón se les volverá a encoger cada vez que los nubarrones aparezcan en el cielo y el hombre del tiempo ponga lluvia sobre sus tejados. Para su desesperación, llueve sobre mojado.
Listos para Eurovisión Pastora Soler conversa con José María Íñigo durante la rueda de prensa que ofreció hoy la cantante, antes de viajar a Bakú para representar a España con la canción "Quédate conmigo", en la final del Festival de Eurovisión que se celebrará el 26 de mayo. José María Íñigo será el comentarista del certamen musical. EFE/Kote Rodrigo