El Cerro de las Canteras vuelve a estar de actualidad. Tristemente por un incendio intencionado y no por su puesta en valor. Si se revisa la hemeroteca, en las páginas de este periódico se comprueba que es un espacio para la desvergüenza de quienes gestionan la público de uno u otro signo político. Cristóbal Montoro, cuando era ministro, lo presentó como un espacio singular que su partido, el PP, había recuperado para disfrute de los ciudadanos.
Y la verdad es que el proyecto tenía buena pinta e implicaba poner en marcha una zona de esparcimiento con unas vistas incomparables de la ciudad. Se hicieron las obras, pero se dejaron inconclusas. Tras el cambio de Gobierno, en 2004, fue Cristina Narbona, entonces ministra de Medio Ambiente, la que fijó un plazo para el término de las obras, que tampoco llegó a cumplirse. De vez en cuando vuelve a surgir en la actualidad, pero igual que aparece, desaparece. Ahora ha sido el fuego el que ha causado su vuelta a la actualidad, pero aún con los rescoldos humeantes, volverá a quedar en el olvido. Se echan la culpa unos a otros, pero lo único que buscan es tapar sus desvergüenzas. Y lo que nos quede por ver.
La moda flamenca Natividad Abascal y Romero de Toro, conocida como Naty Abascal (d), tras recibir de manos de la duquesa de Alba (c) una placa que representa el máximo galardón que la patronal de la moda flamenca entrega cada año, y lo ha hecho por su "valiosa promoción del traje de volantes como icono de moda y alta costura", en el XVIII Salón Internacional de la Moda Flamenca (SIMOF). Junto a la duquesa de Alba, la exmodelo y empresaria Raquel Revuelta (i). EFE/José Manuel Vidal