La Junta resucita el Puente Mocho

La Junta de Andalucía anuncia la restauración del Puente Mocho, sobre el río Guadalimar, cuyo estado presenta un acusado deterioro. La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio invertirá una partida de 69.324 euros en la restauración y consolidación de la bóveda, de gran valor arquitectónico y cultural. De esta manera, se podrá garantizar su estabilidad a medio y largo plazo. El puente constituye un paso prioritario para el ganado de la Sierra de Segura a Sierra Morena. Se encuentra en las riberas del río Guadalimar, entre el final de la vereda del puente a la Sierra y el comienzo de la vereda de Camporredondo.

25 sep 2014 / 09:34 H.


Por otro lado, el delegado territorial de Medio Ambiente, Julio Millán, explicó que para la Junta de Andalucía el Puente Mocho es muy importante desde el punto de vista patrimonial. Pero también lo es como vía pecuaria, además del valor social que para municipios como Beas de Segura y Chiclana de Segura supone. Para Julio Millán, con esta inversión se atiende un “justa” reivindicación expresada por los alcaldes de Beas de Segura y Chiclana de Segura. “Damos respuesta a la continuidad del aprovechamiento de los pastos, y la recuperación del patrimonio rural”, sentenció.


En este sentido, las obras que se acometerán tienen como objetivo la consolidación de la bóveda que se encuentra medio derruida. Para conseguirlo, se procederá a su cimentación para recuperar, así, el apoyo perdido. También se restaurará la parte caída, la pared exterior del estribo y la pila. La primera intervención consistirá en el apuntalamiento, con el montaje de una estructura metálica auxiliar colocada a la altura de la cimentación de las pilas, adosadas a las paredes del puente, y respaldada sobre el terreno. A partir de ahí, encima se formará una plataforma con tablones de madera situada sobre el nivel del agua del río Guadalimar. 

Por otro lado, el proyecto contempla colocar cimbras metálicas, bajo la bóveda del arco, con el objetivo de estabilizarla y sujetar las dovelas de la infraestructura.