Irene Aranda, el valor de la improvisación

El plagio es un problema para los artistas, que ven cómo sus creaciones, ya sean musicales, pictóricas o literarias, son “robadas” por otras personas que quieren atribuirse la paternidad de las mismas. Un delito del que nunca podrán acusar a la compositora y pianista jiennense Irene Aranda, ya que todas sus composiciones musicales se basan en una misma idea: la improvisación. Un arte en sí mismo que ha colocado a esta joven músico entre lo más destacado del panorama musical, como demuestra su participación en la primera edición del Festival Jazzeñe de Madrid, que se celebró los días 25, 26 y 27 de septiembre en la Sala Berlanga de la capital del país.

01 oct 2014 / 10:43 H.

Se trata de una iniciativa de la Fundación SGAE en la que los asistentes pudieron disfrutar de una serie de conciertos de 45 minutos con algunos de los grupos más representativos del jazz español actual, que pudieron exponer en esta feria de la música sus creaciones, que fueron seguidas por representantes de 15 festivales y promotores de jazz europeos de Alemania, Bélgica, Francia, Holanda, Inglaterra, República de Macedonia, Polonia, Portugal, Turquía y la República Checa, invitados por la fundación para visibilizar así la creación de los autores del jazz que desarrollan su labor en nuestro país.


De este modo, entre las consolidadas figuras participantes, como Chano Domínguez (Cádiz), Niño Josele (Almería), Dani de Morón y José Manuel Posadas “Popo”, Guillermo McGill Clan (Sevilla), Sindicato Ornette (Granada, Málaga) o Antonio Lizana Group (San Fernando, Cádiz), se “colaron” algunos jóvenes talentos del jazz patrio, como es el caso de Irene Aranda, que presentó su espectáculo “Charbagh”, en el que improvisa música basándose en ritmos jazz junto con el percusionista Alexandra Baker, el batería Sergio Díaz y el contrabajista Matt Baker.


trayectoria. “Charbagh” es el último proyecto musical de esta pianista y compositora jiennense, que ya antes ha puesto en marcha otros trabajos, siempre de música improvisada que bebe de la tradición y el folclore del país, como “Yetzer”, inspirado en las tradiciones medievales españolas, o “Interfrequency 23 7”, en el que la artista experimenta con elementos de distintas culturas.
Asimismo, Aranda también tiene puesto en marcha un proyecto a dúo con el pianista Agustí Fernández, “Concierto a dos pianos”, que presentaron el pasado mes de mayo en Salamanca, y otro proyecto, junto con el batería Sergio Díaz, también componente del proyecto “Charbagh”, que la jiennense espera grabar el próximo año.


Y es que para Irene Aranda la improvisación es la música más “pura” y “creativa” que existe, aunque no tenga el reconocimiento que se merece. Muestra de ello es que la artista jiennense solo ha ofrecido dos conciertos en la capital. La segunda de estas actuaciones hace solo dos días, en la sede de la ONCE, donde Aranda ofreció un ensayo con entrada libre para que todos los interesados pudieran disfrutar en primera persona de lo mejor de su música que, a pesar de ser siempre improvisada, bebe de diversos estilos musicales, como el jazz, la música clásica, el flamenco o los sonidos de tradición andalusí.