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Una muñeca como yo, lo último en inclusión

Se venden por 100 euros con los gastos de envío incluidos
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07/02/2019
  • La creadora imita las características de los niños a los que dirige sus creaciones.
    La creadora imita las características de los niños a los que dirige sus creaciones.

Amy Jandrisevits fabrica muñecas con las mismas discapacidades y peculiaridades físicas que sus futuros destinatarios: niños “diferentes” con alguna deformidad física. ‘Doll Like Me’ es una iniciativa cuyo objetivo es trabajar en la autoestima de estos niños ofreciéndoles un juguete totalmente personalizado con cuyo aspecto se pueden sentir identificados.

Esta mujer, de New Berlin, Wisconsin, sabe que la apariencia de una muñeca lo es todo, especialmente para niños cuya autoestima ha sido dañada por alguna circunstancia desafortunada, ya sea por cáncer, un defecto de nacimiento o cualquier trauma que modifique su apariencia.

Una muñeca como yo, lo último en inclusión

Esto quedó claro para Jandrisevits hace años, cuando trabajaba como trabajadora social en una terapia de juego de un centro de oncología pediátrica, donde descubrió que las muñecas podían proporcionar un tipo diferente de terapia para las niñas que necesitaban un impulso emocional.

“Un día me di cuenta de que el cabello grueso y el aspecto perfecto de las muñecas les estaba haciendo daño a los niños con los que trabajaba, ya que a menudo enfrentaban una gran variedad de desafíos físicos. Muchos niños nunca han tenido la oportunidad de ver sus dulces caras reflejadas en una muñeca”.

La fabricación de muñecas ha permitido a Amy combinar su amor por las muñecas con su pasión por el trabajo social. “Siempre me ha decepcionado la falta de diversidad en las muñecas, así que apliqué aquello que mi madre me enseñó: “si no te gusta algo, ¡haz algo al respecto!”.

Una muñeca como yo, lo último en inclusión

El precio de sus muñecas es de unos 100 dólares con gastos de envío incluidos. Si estos padres no pudieran pagar ese precio, Amy se hace cargo de la diferencia sea cual sea. Su generosidad, sin embargo, no puede ser sostenida a largo plazo y, por ello, hace cuatro años inició una campaña de recaudación de fondos para asegurar a cada niño su muñeca.

El dinero recaudado va íntegramente a la creación de más muñecas personalizadas cuyos destinatarios serán los niños y niñas de un hospital infantil con el que Amy se ha asociado. Desde que empezó con su primer encargo, A Doll Like Me ha donado más de 300 muñecas y todavía hay personas en lista de espera.