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domingo, 23 septiembre 2018
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URGENTE

“Siendo Jaén tenía que estar aquí”

mariola cantarero
  • SOPRANO. Mariola Cantarero, en su último concierto en Úbeda.
    SOPRANO. Mariola Cantarero, en su último concierto en Úbeda.
Considerada una de nuestras mejores voces líricas y con un extraordinario talento para moverse sobre el escenario, la granadina estará hoy en Jaén para la clausura del Festival de Otoño. Lo hará junto con la orquesta residente, dirigida por Juan Ángel Pérez. Prometen un recital muy del gusto de los amantes del género, con un repertorio muy completo

El Festival de Otoño, en su décima séptima edición, arrancaba a finales de septiembre por todo lo alto con el estreno de su orquesta residente, bajo la batuta del director linarense Juan Ángel Pérez y un inolvidable Carmina Burana en la Plaza de Santa María. Hoy, tras dos intensos meses, llega a su fin y la clausura promete igualmente. De nuevo, la Orquesta del Festival de Otoño subirá al escenario y lo hará con dos grandes solistas, Yauci Yanes y Mariola Cantarero. La soprano granadina, una de las figuras más consolidadas de la lírica, vuelve a Jaén, tierra que siente muy suya.

—Apenas 24 horas de su llegada a Jaén para la clausura del Festival de Otoño tuvo una cita muy especial en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. ¿De qué espectáculo se trató?

—Un concierto en homenaje a Cervantes, con la Orquesta de la Comunidad de Madrid. Son todo textos cervantinos; la primera parte, dedicada a Don Quichotte de Massenet, piezas de Ravel y una pieza de un compositor contemporáneo, Lorenzo Palomo, que interpreto yo como Dulcinea. La segunda está dedicada a El huésped del sevillano, que hacemos prácticamente entero; también con textos de Cervantes. Este es uno de los últimos actos del año cervantino, por el cuatrocientos aniversario.

—Y hoy viernes estará en Jaén, en este concierto con la Orquesta del Festival de Otoño y el tenor Yauci Yanes.

—A mí me suponía un esfuerzo muy grande hacer dos conciertos tan seguidos, además de los ensayos. Llegaré directamente para el concierto, pero siendo Jaén he hecho el esfuerzo por estar allí. Ha sido siempre un público que ha estado conmigo desde que empecé. Creo que merecía la pena. Tengo mucha ilusión.

—¿Qué puede adelantar del programa que presentarán en el Nuevo Teatro Infanta Leonor?

—El repertorio es muy variopinto; el melómano lo reconoce enseguida. La primera parte está dedicada al bel canto, con números de Donizotti, de Gounod...piezas como La hija del regimiento o Lucrecia Borgia. El gran público, en cuanto lo escuche, lo reconocerá. La segunda parte, igualmente, está dedicada a zarzuelas también muy famosas como Doña Francisquita, La marchenera... muy del gusto del público.

—Compartirá escenario con Yauci Yanes, ¿qué puede destacar de este tenor canario?

—Él está empezando, lo conocí en Valencia, mientras que él hacía una obra de Chapí. Desde el primer momento me pareció que tenía una facilidad de canto increíble. Cuando propusieron realizar este concierto con alguien que empezara a despuntar, creí que él era la persona más adecuada. Y creo que no me equivocaba, en los ensayos lo vi muy sobrado y promete muchísimo. Espero que tenga mucha suerte y el público lo acoja. Yo creo que sí, porque Jaén siempre responde muy bien.

—Ya mismo le pueden nombrar hija adoptiva de esta ciudad.

—(Ríe) Siempre suele ser al revés, que los jiennenses se vayan hasta Granada, pero yo no, yo a Jaén. Desde el principio de mi carrera está tierra ha estado muy presente y le debo mucho.

—Este ha sido un año muy diferente y especial para usted, más alejada de los escenarios.

—Ya estamos retomando la agenda por completo meses después de que una personita se haya añadido a esta vida, un poco loca, que llevamos mi marido y yo, de artisteo. Hace ocho meses que nació nuestro niñito precioso, que se adapta a todo. Se ve que es hijo de cantantes porque está encantado con los viajes e ir de mano en mano. Es lo más bonito que me ha pasado.

—Con esa mezcla de ADN, voz y talento no le van a faltar.

—Eso nunca se sabe, pero en principio parece que sí, que le va la música, que tiene oído. Siempre está canturreando y bailando con los brazos.

—Dicen que la maternidad transforma la voz de las cantantes líricos, ¿en su caso ha notado algún cambio?

—Normalmente, cuando damos a luz, no se sabe muy bien qué pasa, pero todas sufrimos una transformación importante en la voz, es una maduración muy repentina. Se hace más lírica, más redonda... el cuerpo se asienta. Con estudio y trabajo, en vez de ser un problema, puede potenciar, más si cabe, el talento que puede tener cualquiera.

—Y, en adelante, ¿cómo se presenta la agenda?

—Me voy a plantar un poco para intentar descansar en Navidad, porque está siendo un tour que va a acabar conmigo. Ha sido retomar la agenda, ha llegado todo de golpe. Después, retomaré en Mallorca con Don Giovanni y de ahí, en adelante.