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viernes, 21 septiembre 2018
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URGENTE

“Es mi espectáculo más íntimo”

El cómico Santi Rodríguez presentará el próximo mes Infarto. No vayas a la luz
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—¿De qué tratará la obra Infarto. No vayas a la luz?

—Está basada en una experiencia personal con algunos cambios realizados. Nace de lo que me pasó el año pasado, el 27 de julio, el día de mi cumpleaños. La idea llega por mi filosofía de vida de que hay que ser optimistas, seguir adelante y sacarle a todo su lado bueno. En ocasiones, no tienes más remedio que asumir lo que viene. Hacerlo con buen talante hace que todo sea más llevadero.

—Estrenará en el Ala Oeste del Cine San Antonio, de Peal de Becerro. ¿Por qué este lugar?

—Podía haberlo hecho en un sitio grande o con mucho glamour, pero quería que fuera algo más especial por el espíritu que tiene la obra en sí. Por el aforo, que será muy limitado, quería que ese día solo estuvieran los míos, en un sitio recogidito y que estuviera en mi tierra. Vendré a Jaén en el Festival de Otoño y, al día siguiente de este estreno, estaré en Martos, en el Teatro Municipal Maestro Álvarez Alonso. Pero cuando conocí la sala de mi amigo Paco Zaragoza, que se volcó en este estreno, no lo pensé más. Ese día contaré con mis amigos y familia, y poco más.

—¿Lo rodará por más lugares después?

—Sí. Estoy abierto a todos los sitios donde quieran ver el espectáculo. De momento, tengo ya programado hasta febrero. Estrenaré en Madrid en enero. También lo llevaré a Aranjuez, Valencia, Zaragoza y un montón de sitios.

—Muchos seguidores se preocupan también por su salud. ¿Cómo sigue?

—Bien. Tengo muy buenas sensaciones. Además, me siento muy bien arropado. En este espectáculo también le doy las gracias a todo el equipo médico que me atendió en su día, tanto de la clínica Cristo Rey, como del Hospital Médico-Quirúrgico y el Neurotraumatológico. Me siento bien y de salud estoy perfecto.

—En los momentos bajos de salud, ¿pensó en algún chascarrillo que, ahora, introdujera en la obra?

—Sí, claro. Hay una parte que trata, fundamentalmente, del tiempo que pasas en un hospital. En clave de humor —nunca crítica—, se habla sobre la experiencia de estar dentro, las horas que se pasan, el compañero de habitación, los ruidos, las comidas, las visitas o los médicos. Creo que mucha gente se sentirá identificada.

—¿Cuánta duración tendrá el espectáculo?

—Aún estamos de ensayos, pero me gustaría que durara 90 minutos, aunque no sé si quedará más o menos.

—Preparar un estreno como este, ¿le pone nervioso?

—Muchísimo y, ese día, más que nunca, porque estaré ante los míos. Sé que vendrán con mucho cariño pero, precisamente por eso, quiero quedar mejor que nunca. No sé si defenderé bien el texto o si habrá algún imprevisto que, al ser la primera representación, no sabré resolver. Son muchos parámetros que no manejo, domino o estoy acostumbrado. Pero será un día precioso, malísimo por los nervios, pero maravilloso. Eso seguro.

—¿Se podría decir que es su espectáculo más personal e íntimo?

—Sí. Sin lugar a dudas, y con mucha diferencia. Hago también una reflexión sobre la vida, sobre cómo la enfocamos y desperdiciamos mucho tiempo en tonterías. Hay que aprovechar cada día y vivir segundo a segundo. Dentro de un hospital te das cuenta de las cosas insignificantes pero maravillosas que ya no tienes, como ponerse una camisa en lugar del camisón abierto por detrás, o un simple soplo de aire y respirar fuera del hospital. El primero que yo sentí cuando salí no se me olvidará jamás.

—Con este monólogo, ¿quiere transmitir una nota de humor y esperanza?

—Sí. Hay momentos muy duros cuando estás o tienes a alguien enfermo, y es difícil encontrar algo medianamente digno de resaltar como positivo, pero hay que intentarlo. Creo que mucha gente se podrá sentir identificada.